Lecturas para el presente
Qué leer ahora: cuatro libros entre la introspección y el suspenso
uatro libros que abordan transformación personal, memoria, crisis y poder. Un recorrido por relatos que tensionan la experiencia contemporánea.
En un panorama editorial atravesado por la búsqueda de sentido, la revisión del pasado y la necesidad de intervenir en el presente, estos cuatro títulos configuran un mapa heterogéneo. Desde el desarrollo personal hasta la ficción política, cada obra propone una forma de leer la realidad y, al mismo tiempo, de intervenir en ella.
El arte de mandarlo todo a la mierda, de Hibbert Noor
Editorial: Newton Compton Editores
El libro de Hibbert Noor se inscribe en la tradición del ensayo práctico de transformación personal, con una premisa clara: la necesidad de romper con estructuras que limitan la experiencia cotidiana. La propuesta no gira en torno a fórmulas abstractas, sino a una serie de acciones concretas orientadas a modificar hábitos, vínculos y expectativas.
El eje del texto está en la responsabilidad individual como punto de partida. Noor plantea que el cambio no depende de condiciones externas sino de la capacidad de intervenir en aquello que sí es modificable. La narrativa se organiza en torno a preguntas directas —trabajo, relaciones, cuerpo— que funcionan como disparadores.
Más que ofrecer respuestas cerradas, el libro construye un dispositivo de lectura basado en la interpelación constante al lector, en un registro accesible y directo.

La edad frágil, de Donatella Di Pietrantonio
Editorial: Duomo Ediciones (Colección Nefelibata)
En esta novela, Donatella Di Pietrantonio trabaja sobre una tensión central: la persistencia del pasado en el presente. A partir de la figura de Lucía y el silencio de su hija, la narración se despliega hacia un hecho ocurrido décadas atrás, que continúa operando como una herida abierta.
El relato se construye desde una economía del lenguaje que privilegia la sugerencia por sobre la explicitación. La desaparición de unas jóvenes en el paraje conocido como el Diente del Lobo funciona como núcleo narrativo, pero también como símbolo de aquello que no logra resolverse.
La autora propone una lectura sobre la fragilidad en distintas etapas de la vida, evitando establecer jerarquías entre generaciones. Padres e hijos aparecen atravesados por el mismo desconcierto frente a lo irreparable.

Barcelona nunca llega, de Germán Maretto
Editorial: Hugo Benjamín
La novela de Germán Maretto se sitúa en un cruce entre literatura, vida privada y coyuntura política. Mauro Coriglio, su protagonista, es un profesor de taller literario que escribe desde una certeza: su obra no será leída. Esa premisa organiza una narrativa atravesada por el fracaso como horizonte.
El texto articula distintos niveles: el vínculo con su pareja, la relación con una alumna, el espacio del psicoanálisis y el contexto electoral en Córdoba. Lejos de construir un relato lineal, la novela expone una serie de fracturas internas y externas que se retroalimentan.
Maretto plantea una reflexión sobre la escritura como práctica que no garantiza sentido ni redención. En ese marco, la literatura aparece como un campo donde se inscriben tensiones personales y sociales sin resolución clara.

La reina de la montaña, de Victor Pavic Lundberg
Editorial: Motus
Este thriller político articula dos líneas narrativas que convergen: por un lado, la investigación de una explosión vinculada a una familia influyente; por otro, el seguimiento de una red de espionaje con ramificaciones internacionales.
Las periodistas Danijela Mirković y Loa Bergman operan como ejes de una trama donde el periodismo se presenta como herramienta de riesgo. La información no solo construye relato, sino que expone a quienes la producen.
El texto avanza a partir de pistas, enigmas y conexiones geopolíticas, en un escenario que combina Suecia, Croacia y Estados Unidos. La novela introduce una reflexión sobre el valor de la verdad en contextos donde la información se convierte en un recurso estratégico.

Estos cuatro libros configuran un itinerario que va del interior del sujeto a las estructuras de poder globales. Mientras Noor propone intervenir en la propia vida, Di Pietrantonio explora la marca del pasado, Maretto tensiona la relación entre escritura y fracaso, y Lundberg desplaza la mirada hacia el terreno del periodismo y la política.
Leídos en conjunto, permiten pensar cómo distintas formas narrativas abordan una misma inquietud: qué hacer con aquello que no encaja, ya sea en la vida personal o en el orden social.