La comedia del amor

Vóley

Seis jóvenes instalados en el Tigre para pasar Año Nuevo y disfrutar de unos días de vacaciones son el eje de Vóley (2014). Martín Piroyansky (director, guionista y actor) construye una variedad de gags para conquistar al público. Y lo logra.

Vóley
martes 25 de noviembre de 2014
Desde la antigua comedia latina hasta el novísimo cine indie, el arte se encargó de diseccionar el amor juvenil, de ponerle trabas y contemplar, jocosamente, cómo los jóvenes amantes se las tienen que arreglar para estar juntos. Martín Piroyansky, reconocido actor de cine y televisión, hace de esa premisa Voley, una comedia ágil, distendida, que es juvenil pero funciona de maravillas en “el amplio público”. Al mismo tiempo, esa elección marca su punto fuerte y sus limitaciones; el relato automatiza la espera del gag y genera en la construcción de los personajes breves destellos de singularidad que, al final, se homogenizan para ponerlos a todos “más o menos en las mismas”. Pero la gracia no abandona jamás a los 95 minutos del metraje. Entonces, ¿eso importa?Nicolás (Piroyansky) invita a sus amigos (compuestos porVioleta Urtizberea, Inés Efron, Chino Darín y Vera Spinetta) a recibir el año en la casa de sus abuelos, en el delta del Tigre. El plan es relajarse, salir de la urbanidad para consagrarse al ocio y a la diversión. Apenas cruzada la puerta, Manuela (Urtizberea) arma un dispositivo para rotar en las habitaciones y que todos tengan que pasar por los mismos cuartos, sin privilegios. La llegada –inesperada- de su bella amiga Justina Bustos) le llama la atención especialmente a Nicolás, quien buscará todas las formas posibles de encontrarla sola. Manuela, que está allí junto a su pareja, Nacho, no imaginaba cuando la invitó que la “intrusa” movería los cimientos de todo el grupo de amigos.Echadas las cartas sobre la mesa, lo que sigue es una batería de gags (físicos y también verbales) que funcionan de maravillas, y que hacen de Piroyansky una mezcla de Woody Allen con los hermanos Farrelly. El casting es el primer acierto; cada actor interpreta con gracia y verosimilitud el rol que le ha tocado en suerte, ingresando al timing del relato. Todos están más o menos obsesionados con tener sexo, pero la efectividad del guion radica en hacer de esa aspiración el motor de algo menos evidente, y es la pregunta por cómo el tiempo afecta a un grupo de amigos, cómo el deseo puede ser a veces destructivo.Vóley tuvo su presentación en el 29 Festival Internacional de Cine de Mar del Plata y el público celebró cada uno de sus momentos cómicos. Con el respaldo de una distribuidora major, la película tiene todo lo necesario para aspirar a la masividad. Habrá que seguirle los pasos a Piroyansky, quien ya había demostrado su talento como director en el corto No me ama (2009) y Abril en Nueva York (2012).
8.0
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