CINEAR
Crítica de “El Andariego, historia de un grupo vocal ": Un merecido tributo a un conjunto que fue pionero del nuevo folklore
El Conjunto Los Andariegos nació hace un poquito más de setenta años. Es tan importante y trascendente su labor y su obra en la historia de la música nativa, folklórica nacional, como -vaya paradoja- el desconocimiento (¿más o menos general?) que tienen ciertas generaciones (sin querer generalizar) sobre el derrotero de estos preciados músicos y compositores. Estos “cantores de tierra adentro" han vivido viajando por la Argentina y recorriendo piases. De alguna manera como coherencia a la denominación de su grupo: Los Andariegos. ¿Y qué significa andariego? Según la Real Academia Española, es una fusión entre el que anda mucho, y el que anda de una parte a otra. Pues bien, vamos a andar…
“Es hora de empezar a rastrear la huella de Los Andariegos” dice el crítico, maestro y músico cordobés Santiago Giordano, quien de manera muy amistosa anda recordando y preguntando a los Andariegos aun en vida. Sus preguntas e inquietudes fluyen y su comprensión y aciertos confluyen como el agua del rio que va, se mueve, anda en correntada o baña plácidamente las piedras y la tierra. Giordano es nuestro mejor cicerone.
Se juntaron y fundaron su grupo en la ciudad de San Rafael, la ciudad cabecera del Departamento homónimo en el centro de la Provincia de Mendoza en 1954. Ellos eran en principio un sexteto integrado por Felipe Angel Ritrovato (Angel Ritro) en voz, guitarra y charango; Pedro Floreal Cladera (luego Chacho Santa Cruz en su etapa solista) en voz y guitarra, Abel "Tito" González en voz y guitarra,
Juan Carlos "Pato" Rodríguez en voz y bombo, Rafael Ariel Tapia voz y voz de mando y Francisco "Rubio" Giménez, quien se desvincularía del grupo antes de la grabación de su primer disco larga duración. Este se llamó Conjunto Los Andariegos - Volumen 1, fue editado por el sello odeón en 1957 y allí el perfil musical fue interpretar músicas bien el NOA argentino: zamba, huayno, chacarera, vidala, bailecito, cueca, carnavalito. Si algo destacó también a esta agrupación fue la de trabajar vocalmente armonías con terceras, cuartas y quintas, lo que fue una revolución, ya que en esa época (los '50), los grupos armonizaban sólo con primeras y segundas voces. Y todo esto previamente al llamado Boom del folklore argentino que tenía dos gruesas columnas. Por un lado los integrantes del Nuevo cancionero – surgido también en Mendoza- como Armando Tejada Gómez, Mercedes Sosa, Hamlet Lima Quintana, Tito Francia, Oscar Matus, entre otros. Y por el otro muchos de los grupos y solistas que se turnaban para subir al escenario del Festival Nacional del Folklore en la ciudad cordobesa de Cosquín.
A lo largo de más de 50 años este conjunto sufrió altas y bajas, cambios en sus integrantes, remplazos, parates, reencuentros y nuevas reuniones. En sus distintas etapas fueron sexteto, quinteto y principalmente cuarteto. Y el que más perduró (por más de 10 años con os mismos integrantes) fue con el que básicamente Santiago Giordano dialoga entre mate y mate, en esta entrañable película. Hoy ninguno de ellos está físicamente pero sí se los disfruta en la pantalla. Para resaltar su federalismo: los cuatro son de diferentes provincias. Felipe Ángel “Cacho Ritro” Ritrovato (Nació en 1938 en San Rafael, Mendoza, falleció a los 83, en agosto de 2022), Alberto Antonio "Beto" Sará (Nació en Santiago del Estero en 1944. Falleció en junio 2022 a los 78), Raúl Rolando Mercado (Nació el 9 de noviembre de 1934 en La Rioja, y acaba de fallecer el 15 de abril de 2025 a los 90 años), y Blas Agustín "El Negro" Gómez (Nació en Córdoba en 1941, falleció en noviembre de 2021 a los 80 años). Tambien participan como entrevistados o cantando Pancho Cabral, Juan Arabel, Mariela La Contreras, Patricia Cangemi, Milena Salamanca, Rocío Araujo, Murga El Semillero.
Los Andariegos editaron una infinidad de discos, con temas que eran de su propia autoría y también recreando canciones y clásicos de otros compositores y letristas que fungieron como “poetas inspiradores del fundamento andariego” como Atahualpa Yupanqui, Armando Tejada Gómez, Hamlet Lima Quintana, "Tito" Francia, Ariel Petrocelli, Arsenio Aguirre, Carlos Di Fulvio, Eduardo Falú, Jaime Dávalos, Rolando Valladares, Gustavo Cuchi Leguizamón, Manuel J. Castilla, Félix Luna, Ariel Ramírez, Astor Piazzolla, entretantos otros. Amén de grandes intérpretes y compositores que grabaron en sus discos como Domingo Cura, Raúl Barboza, Oscar Alem, Enrique "El Zurdo" Roizner, por nombrar algunos. Y hablando de listas, si hay un tema que perduró por los tiempos y los reposicionó bien arriba (por si hacía falta) fue Canción para un niño en la calle (1967) tema con letra de Armando Tejada Gómez y letra de Felipe Ángel Tritrovato. Y que tuvo diversas versiones destacándose entre los colegas nacionales a Mercedes Sosa, Daniel Toro, Víctor Heredia y Alberto Cortez. Y entre los extranjeros podemos citar a la cantante puertorriqueña Lucecita Benítez y al cantaor de flamenco, el madrileño Diego el Cigala. Y en este film se escucha la versión a dúo de Rocío Araujo y Milena Salamanca, y la recreación de la Murga El Semillero extractado del film Compadres (2012), un documental rodado en Mendoza en homenaje a Armando Tejada Gómez y dirigido por Ciro Néstor Novelli.
El terceto directivo ha preferido por encarar un documental de manera clásica. Charlas con los integrantes (sobrevivientes para el tiempo del rodaje), entrevistas a otros personajes cercanos (familiares, músicos, periodistas, investigadores), material de archivo que incluyen recortes gráficos, afiches de conciertos, tapas de discos, fotos, notas de noticieros, filmaciones de recitales, grabaciones audiovisuales, clips, y en este caso, extractos del film Argentinísima II (1973) un documental musical codirigido por Fernando Ayala y Héctor Olivera. Trabajando el montaje yendo y viniendo en el tiempo, con flashbacks, imágenes en blanco y negro y en color. O sea, andando. No han buscado lo raro y extravagante, sino lo concreto y no conocido. No han optado por elaborar un nuevo lenguaje o romper con diferentes estéticas. Sino ser simples, fluidos, llevaderos. Como dijimos, andando. Inevitables: tratándose de músicos, hay varias interpretaciones de canciones de los propios Andariegos (ya sea completas y fragmentadas), o reinterpretadas por otros artistas. Y paisajes, imágenes de las geografías por donde vivieron o viajaron. Y es para agradecerles a Piasterllini, Fisicaro y Majul, que hayan optado por la simple narración sin caer en didactismos. Hay elogios indudables a los artistas retratados y reporteados. Es que los merecimientos son indudables y ultra merecidos. Hablar de rescate es limitarse un poco. Es el recobrar un mojón del canto popular, amén de la reivindicación –si hacía falta- de un pilar de la música nacional, regional y latinoamericana.
Laura Piastrellini, una godoycruceña emprendedora en el audiovisual debutó en el largometraje con el documental Pulsando la vida (2023) una profunda visión sobre la música cuyana. Eduardo Fisicaro, un notable y exquisito fotógrafo porteño, quien además de productor y camarógrafo de los films de su compañera Silvia Majul, tiene con una vasta experiencia en la asistencia de dirección en la televisión. Y por último La Jume (aka de Silvia Majul) además de agente de prensa y productora de muchísimos artistas de música popular, esta rionegrina ha dirigido los documentales Un pueblo hecho canción (2017) sobre el músico y compositor riojano Ramón Navarro y El nombrador (2021) sobre el cantautor salteño Daniel Toro.
Al comienzo del film y al cierre Los Andariegos están tocando con el cantante Alberto Cortez. El pampeano Alberto Cortez tuvo dos destacados momentos en la vida de Los Andariegos. Cuando él vivía en San Rafael, se había hecho muy amigo de Angel Ritrovato y solían juntarse con otros compinches en el mítico Bar y peña, la confitería París. Lugar, precisamente, que vió nacer al conjunto Los Andariegos. Eran un sexteto y cuando uno de sus integrantes abandona el grupo –justo antes de la grabación de su primer álbum larga duración- y lo invitan a Cortez a sumarse a ellos. Pero a Alberto, que contaba con 17 años y cursaba el bachillerato, su padre no lo autorizó a incorporarse a la banda sanrafaelina por sus malas calificaciones en el colegio.
La otra gran circunstancia sucedió más de 40 años después. En marzo y abril de 2001 –luego de exilios, separaciones y cambios en la formación- Los Andariegos se reagrupan nuevamente. Con Alberto Cortez, realizan una gira por España, Francia y Argentina, finalizando en el Teatro Olympia, de Paris, el 30 de Abril. Los Andariegos estaban integrados, luego de 22 años de separación, por Raúl Mercado, Ángel Ritro y Agustín Gómez, junto a Leonardo Sánchez (sobrino de Mercado) y Gilberto Piedras, músico francés y gestor de la re-unión andariega con el cantor nacido en Rancul. Y cantan entre otras canciones, Andar por andar andando (tema de José Alberto García Gallo o sea Alberto Cortez). Y cuando un amigo se queda, nadie mejor para sintetizar a este grupo: "Hablar de Los Andariegos era hablar de la más depurada vanguardia musical".