2025-04-09

BAFICI - Artes y Oficios

Crítica de “Reventado”: Un agente de box en la lona

Aldo lleva en el cuerpo un cúmulo de caídas que nunca le dieron respiro. No desplomes físicos, sino golpes laborales, materiales y afectivos. Vive en un departamento venido a menos, desordenado y con sobreacumulación de objetos, entre los que se encuentra una colección de películas en DVD que llama la atención. Cuando recorren su departamento (piensa venderlo para replantear su vida y volver a empezar), él describe eso como “su colección preciada y personal”, mencionando películas fantásticas y desopilantes, como Sharknado. Esto no es casual ni azaroso y hasta permite un análisis psicosocial. Aldo toma la magia de la ciencia ficción como un refugio en tiempos oscuros, como una esperanza soñadora entre tanta amarga realidad.

Su vida duele, tanto es así que, a medida que transcurre la historia, exploramos su enfermedad, su descuido alimenticio, su manera de vivir y sus trabajos. “Yo no tengo un sueldo. Me lo tengo que armar”, expresa Aldo en plena conversación con una muchacha que viene a visitar el departamento. La cámara es testigo de esa conversación y será de esta manera que nosotros como espectadores nos iremos sumergiendo en la intimidad del protagonista.

Luchas under de boxeo, grabaciones caseras y conversaciones con boxeadores amateurs que, como Aldo, buscan ganarse la vida a través del deporte son retratadas sin maquillaje, con dinamismo y objetividad. Reventado (2025) no recae en las explicaciones cursis de porqué este representante está en estas condiciones. No juzga. No es condescendiente con el ámbito ni lamenta cada mala decisión. El documental, gracias a su elocuente montaje, explora el periplo de Aldo en Buenos Aires, en sus lugares, con su gente, como una finalización de una etapa, y su posterior arribo a Paraguay, con la ambición de que su novia cubana lo acompañe.

Aldo es el ejemplo de infinidad de personas invisibles que andan en un recorrido malogrado, repletas de angustia e impotencia: una salud deteriorada, una economía nula y sueños truncos. Los realizadores logran conmover con la tristeza que este documental destila. “Todos necesitamos un abrazo. Somos humanos”, confiesa Aldo, al borde de las lágrimas. La humanidad de esta obra logra noquearnos.

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