Cine y derecho a la identidad
"Siempre estuve aquí", de Graciela De Luca, tuvo su estreno mundial en Trieste con cinco historias sobre la identidad trans
El documental de Graciela De Luca, una coproducción de Argentina y Paraguay, se presentó el 30 de octubre en el Festival de Cine Ibero-Latinoamericano de Trieste. Su recorrido por la vida de cinco hombres trans cobra otra resonancia tras el ataque a mujeres trans y travestis en los Bosques de Palermo.
Cinco hombres de Argentina y Paraguay quieren que los llamen por sus nombres. Ese gesto cotidiano es el punto de encuentro de las historias de Siempre estuve aquí, el documental que Graciela De Luca estrenó mundialmente el viernes 30 de octubre en la sala Birri del Teatro Miela, en la 41.ª edición del Festival de Cine Ibero-Latinoamericano de Trieste.
Emmanuel Valentino, Gian Aguirre, Roberto Miguel, Andrés Santos Mancini y Elías Colman cuentan sus propias historias en la película. Colman, actor y fundador del Archivo de la Memoria Transmasculina de Paraguay, también trabaja para que esas historias queden registradas. Su presencia en el documental amplía la pregunta por el nombre propio: importa cómo te llaman hoy, pero también quién va a contar tu historia y cómo va a recordarla.

Palermo y el derecho a contar lo ocurrido
Mientras el festival cerraba en Trieste, en Buenos Aires un grupo de jóvenes persiguió y atacó con palos y piedras a mujeres trans y travestis en los Bosques de Palermo. Los agresores grabaron el ataque y difundieron los videos en redes sociales. El 4 de noviembre, a pocos días de la Marcha del Orgullo, varias de las mujeres acudieron a la Defensoría del Pueblo para denunciar lo ocurrido. Noelia, una activista trans que estaba en el parque, contó lo que había vivido junto a sus compañeras y pidió que se identificara a los responsables.
Los videos que difundieron los agresores mostraban a las mujeres mientras intentaban escapar. Al denunciar el ataque, ellas pudieron contar qué habían vivido y qué esperaban que se hiciera. Esa diferencia ayuda a entender una decisión de Siempre estuve aquí. En la película, son los propios protagonistas quienes se presentan y deciden por dónde empezar a contar sus vidas. Pueden hablar del nombre que eligieron, pero también del trabajo que hacen o de la memoria que quieren dejar.

La película que llegó a la sala
En una entrevista publicada por el festival el día del estreno, De Luca contó que la coproducción con Mala Fama, de Paraguay, y el apoyo de Sapcine, de Colombia, permitieron avanzar con la posproducción. El proyecto también recibió un aporte del INCAA que, según la directora, por sí solo era insuficiente para financiar la realización. A la dificultad de terminar la película se sumaba otra que De Luca conoce como realizadora: encontrar una sala donde mostrarla.
"Seguir contando nuestras historias es, en sí mismo, un acto revolucionario", dijo De Luca en la entrevista. En Trieste, la primera proyección de Siempre estuve aquí terminó con una conversación con el público. Fue la primera ocasión en que esas cinco historias pudieron escucharse juntas en una sala.