Novedades editoriales
Cuatro libros para pensar la actualidad: del infinito al poder
Alain Badiou, Jean-Luc Nancy, Massimo Gaggi, Tamara Jadrejcic y dieciocho narradores abordan los límites de la vida, la obediencia y las formas de convivir.
Una vida tiene un final. Una orden espera ser cumplida. Un país sostiene promesas que la experiencia de sus habitantes pone en discusión. Un grupo de escritores decide compartir la autoría para intervenir sobre aquello que los atraviesa. Entre esas situaciones se despliega un recorrido de cuatro libros: Lo finito y lo infinito, de Alain Badiou; ¿Por qué obedecemos?, de Jean-Luc Nancy; Estados Unidos por dentro: Retrato de un sueño en crisis, de Massimo Gaggi y Tamara Jadrejcic; y Los rotos: 18 fábulas desde el infierno libertario.
La filosofía, la crónica y la ficción ofrecen aquí distintas maneras de abordar la relación entre una persona y el mundo que habita. Las preguntas cambian de escala: cuánto podemos pensar más allá de nuestra existencia, por qué aceptamos una autoridad, qué sucede cuando una sociedad pierde confianza en sus instituciones y cómo responder al mandato de arreglárselas por cuenta propia.

Alain Badiou: pensar más allá de una vida
En Lo finito y lo infinito (La Marca Editora), Alain Badiou se detiene en una tensión que precede a cualquier discusión filosófica: sabemos que vamos a morir, pero podemos concebir aquello que no termina. Nuestra experiencia está limitada por el tiempo y por el lugar que ocupamos; el pensamiento, en cambio, puede formular preguntas que exceden esas condiciones.
La contemplación del cielo permite reconocer esa distancia. Lo que una persona alcanza a observar no coincide con lo que puede imaginar. La pregunta por el infinito surge en ese intervalo entre una existencia que termina y la capacidad de pensar algo sin final.
La muerte, las matemáticas y el tiempo
Badiou recorre la presencia y la ausencia de Dios, la muerte, el arte, las matemáticas y el comienzo de las cosas. Cada uno de esos campos introduce una forma de tratar con lo que supera la experiencia individual. La demostración matemática, la creación artística y la creencia religiosa ponen en juego procedimientos y criterios diferentes.
Pensar lo infinito desde una vida finita obliga a revisar qué entendemos por límite. El final de una existencia no clausura las preguntas que esa existencia puede formular. Tampoco impide participar de conocimientos y creaciones cuya duración excede a quienes los producen.
El libro abre así una discusión sobre nuestra relación con el tiempo: cómo vivir sabiendo que hay un final y qué lugar conceder a aquello que continuará después.

Jean-Luc Nancy: las razones de la obediencia
¿Por qué obedecemos? (La Marca Editora), de Jean-Luc Nancy, lleva la reflexión hacia un acto que se repite desde la infancia. Obedecemos en la familia, en la escuela, en el trabajo. También ajustamos nuestras conductas a leyes y costumbres, a veces sin detenernos en las razones de esa aceptación.
La pregunta del título vuelve visible una relación: alguien manda y alguien responde. Entre ambos intervienen hábitos, necesidades, saberes, sanciones y formas de reconocimiento. Cumplir una orden puede parecer un gesto automático, aunque supone una determinada relación con la autoridad.
Entre la sumisión y la atención
Nancy distingue la obediencia natural y la técnica, y examina la distancia entre la sumisión ciega y la atención consciente. Esa diferencia desplaza el problema hacia el modo de obedecer: qué se escucha, qué se comprende y qué margen existe para examinar el mandato recibido.
La obediencia atraviesa situaciones diversas. Seguir una indicación basada en un conocimiento, aceptar una norma de convivencia o someterse a una imposición involucra relaciones que requieren ser consideradas por separado. La pregunta por sus fundamentos permite reconocer cuándo una autoridad se sostiene en razones y cuándo depende de la capacidad de imponer una conducta.
La desobediencia también necesita ese examen. Nancy diferencia la rebelión que abre posibilidades de la rebeldía que se agota en el rechazo. En ambos casos, la discusión alcanza a las consecuencias: qué modifica una acción, a quién afecta y qué relación propone con los demás.

Estados Unidos por dentro: una promesa bajo examen
En Estados Unidos por dentro: Retrato de un sueño en crisis (Edhasa), Massimo Gaggi y Tamara Jadrejcic recorren las fracturas de un país al que llegaron desde Italia en 2004. Dos décadas de desplazamientos por su territorio permiten observar la distancia entre la promesa de libertad y las condiciones en las que esa libertad se ejerce.
La violencia con armas, la crisis de los opioides en Appalachia, el asalto al Capitolio de 2021 y las restricciones al aborto componen un mapa donde los conflictos políticos alcanzan la vida cotidiana. La pregunta por el país se construye a través de sus comunidades, de sus pérdidas y de los intereses que intervienen en sus decisiones.
Tecnología, información y confianza
Uno de los ejes del libro es el desplazamiento de una expectativa: la tecnología que prometía ampliar el acceso al conocimiento se convierte también en un vehículo de desinformación y radicalización. La circulación de datos no garantiza una base de hechos compartidos.
Las relaciones entre las corporaciones tecnológicas y el poder político introducen otra dimensión del problema. Peter Thiel, Elon Musk y el entramado conocido como PayPal Mafia aparecen en un recorrido que examina la concentración de poder y la consolidación del populismo de Donald Trump.
La confianza en las instituciones se juega también fuera de los discursos y de las elecciones. Depende de la posibilidad de acceder a derechos, de reconocer procedimientos y de contar con información para interpretar lo que sucede. Gaggi y Jadrejcic abordan esa trama desde el periodismo narrativo: la experiencia de quienes habitan un lugar permite interrogar las promesas con las que ese lugar se define.

Los rotos: escribir frente al sálvese quien pueda
Los rotos: 18 fábulas desde el infierno libertario (Factotum) interviene desde la ficción en una discusión sobre el individualismo, la burocracia y las formas de exclusión. Sus dieciocho relatos participan de una toma de posición que el subtítulo hace explícita.
La apuesta por compartir la autoría incorpora esa discusión al modo de producir el libro. Frente al mandato de resolver la existencia como una empresa individual, los escritores construyen un espacio de intervención colectiva. La relación entre forma y contenido comienza en esa decisión.
La autoría como práctica colectiva
Participan Daniela Aguinsky, Cecilia Azzolina, Sebastián Basualdo, María Inés Bedia, María Belgrano, Julia Coria, Matías de Rioja, Inés Hopenhayn, Federico Jeanmaire, Haidu Kowski, Emmanuel Lorenzo, Luis Mey, Francisco Moulia, Hernán Pueyrredón, Lala Sosa, Ariel Toledo, Marcelo Utje y Debret Viana.
La ficción permite trabajar con aquello que una descripción de hechos no agota: imaginar consecuencias, alterar proporciones, desplazar conflictos y construir situaciones donde una lógica social pueda reconocerse a través de sus efectos. El título, Los rotos, sitúa la atención en quienes reciben el impacto de esa lógica.
La autoría compartida pone además en discusión el lugar de la firma. Los nombres participan de un proyecto que busca responder al aislamiento mediante una práctica común. La escritura se convierte, desde su organización, en una forma de disputar el sálvese quien pueda.

Los cuatro libros dejan planteada una relación entre límites y posibilidades. Badiou pregunta cómo una vida que termina puede pensar lo infinito. Nancy examina las razones por las que esa vida acepta órdenes. Gaggi y Jadrejcic observan qué sucede cuando se deterioran las condiciones para confiar en una sociedad. Los rotos ensaya una respuesta desde la escritura con otros. Entre la existencia, la autoridad y la convivencia, la lectura abre un espacio para revisar aquello que solemos aceptar como dado.