Presentación en México
Tom Cruise y Alejandro González Iñárritu presentan la controversial "Digger"
La película, que llega a los cines este 1 de octubre, reúne por primera vez a Tom Cruise y Alejandro González Iñárritu en una sátira sobre el cambio climático, el poder y la dificultad de distinguir la realidad de la ficción.
Digger, la nueva película de Alejandro González Iñárritu protagonizada por Tom Cruise, combina comedia, sátira, absurdo y espectáculo para abordar un escenario marcado por el cambio climático y por la dificultad de la sociedad para reconocer las señales de un mundo en transformación. Cruise interpreta a Digger Rockwell, un poderoso empresario que provoca un desastre ambiental y luego emprende una misión para demostrar que puede convertirse en el salvador de la humanidad. Para el actor, el proyecto significó internarse en un territorio completamente diferente: “Nunca había leído un personaje así, y mucho menos había tenido el privilegio de interpretar a alguien como él en el cine”.
El origen de Digger se remonta a los últimos días del rodaje de The Revenant: El renacido, cuando Iñárritu comenzó a observar de cerca los efectos del cambio climático. “Un solo grado de temperatura puede ser la diferencia entre una locación en la que esperábamos encontrar hielo o nieve y que finalmente haya hielo o agua”, explicó el director durante la presentación del film. A partir de esa experiencia comenzó a investigar junto a sus colaboradores lo que estaba sucediendo en el Ártico y el derretimiento de los polos. El contraste entre la emergencia ambiental y los intereses económicos terminó convirtiéndose en uno de los disparadores de la película: “Ver que el hielo se está derritiendo y que eso es considerado una oportunidad de negocio. Esa narrativa ya estaba empezando a aparecer”.
La realidad, sin embargo, terminó superando incluso las situaciones imaginadas para el guion. “A medida que fuimos desarrollando esta historia, la realidad empezó a superarnos”, contó Iñárritu. El director llegó a definir el proceso como “estar haciendo un documental del futuro”. Por eso decidió alejarse de una lectura estrictamente política para concentrarse en la conducta humana frente a una crisis que se vuelve cada vez más difícil de ignorar. “Creo que Digger es esa parte absurda, urgente y humana de nuestro presente”, sostuvo. La película incorpora además elementos vinculados con investigaciones científicas sobre el clima y el metano, y plantea un mundo en el que los acontecimientos parecen avanzar más rápido que la imaginación de sus propios creadores.

El encuentro con Cruise fue otro de los grandes desafíos del proyecto. Iñárritu destacó especialmente la disciplina y precisión del actor durante el rodaje, sobre todo en un monólogo de aproximadamente diez minutos que constituye una de las escenas centrales de la película. Cruise, por su parte, describió el proceso como una experiencia especialmente exigente: “Nunca había tenido un proyecto que me desafiara de esta manera y tampoco a un director como Alejandro”. También explicó que la construcción de Digger implicó encontrar una voz capaz de combinar distintos registros: “Tenés que encontrar un acento que me permita transmitir el humor, el drama y el ritmo, para que sea interesante y divertido de interpretar”.
Para Cruise, además, la dificultad formaba parte del atractivo del proyecto. “No hay película fácil de hacer. Si algo te apasiona, nunca vas a optar por el camino fácil”, afirmó. Y agregó: “¿Fue un gusto hacerla? Cada minuto”. El actor también destacó su admiración por el cine de Iñárritu y la posibilidad de trabajar en un registro diferente al de las grandes películas de acción que marcaron buena parte de su carrera. Con Digger, el actor y el director cruzan sus respectivos universos cinematográficos en una película que utiliza el espectáculo y el absurdo para observar un presente en el que, como plantea Iñárritu, la realidad puede terminar siendo más extraordinaria que cualquier ficción.
