Salas

Crítica de “Proyecto fin del mundo”: Ryan Gosling en una atractiva odisea espacial

La película perteneciente al género de ciencia ficción propone un universo distópico, pero lleno de ternura.

Crítica de “Proyecto fin del mundo”: Ryan Gosling en una atractiva odisea espacial
jueves 19 de marzo de 2026

Dirigida por la dupla artística Phil Lord y Christopher Miller -La gran aventura Lego (The Lego Movie, 2014), Comando especial (21 Jump Street, 2012), Lluvia de albóndigas (Cloudy with a Chance of Meatballs, 2009)- Proyecto fin del mundo (Project Hail Mary, 2026) narra la historia del viaje espacial de Ryland Grace (Ryan Gosling), un maestro de escuela y biólogo, que despierta en una nave espacial y empieza a recordar de forma fragmentaria cómo llegó allí y por qué. En consecuencia, a diferencia de otros largometrajes con una temática similar, Proyecto fin del mundo es muy entretenido y dinámico, en gran parte gracias a su narración anacrónica que alterna acertadamente los flashbacks con el tiempo presente del relato.

La película es una transposición de la novela “Proyecto Hail Mary” (“Project Hail Mary”, 2021) de Andy Weir, el mismo autor que “El Marciano” (“The Martian”, 2011), novela también adaptada al lenguaje cinematográfico por el guionista Drew Goddard. Ambos textos de ciencia ficción tienen varios puntos en común: el ingenio e instinto de supervivencia de quien se encuentra solo en otro planeta o en el espacio; el compañerismo; la importancia de transmitir y enseñar el conocimiento; poseen retratos críticos de las instituciones militares y sus rasgos de frialdad, pero también de su presunta efectividad y, por último, la existencia de un futuro esperanzador.

Ryland Grace -interpretado carismaticamente y de forma más que verosímil por Ryan Gosling, quien una vez más demuestra su versatilidad en un personaje que parece fue escrito para él, hasta poseen las mismas iniciales- es un hombre brillante, apasionado por la ciencia y que de forma entusiasta da clases a niños de una escuela. Lo que iremos descubriendo de acuerdo avance el relato, es que Ryland no es un hombre común, tiene un coeficiente intelectual muy alto, posee un doctorado y en cierta forma fue expulsado del sistema académico a pesar de su brillantez.

El protagonista recordará paulatinamente cómo es que fue reclutado por Eva Stratt (interpretada sólidamente por Sandra Hüller) para incorporarse a una tripulación de astronautas para la misión “Proyecto Hail Mary”, titulada así dado a las pocas probabilidades de éxito que de ella se espera y cuyo resultado positivo sería catalogado de forma milagrosa. A pesar de ser un relato distópico, su tono no es solemne, todo lo contrario, posee sentido del humor en su justa medida y también conmueve a través de su ternura en varios momentos.

Uno de los aspectos más notables del filme es la representación positiva de la criatura extraterrestre, que se diferencia de otros relatos del género donde los seres de otros planetas son representados como amenazas. Aquí la criatura es apodada “Rocky” cariñosamente por Ryland (dado a su aspecto rocoso, amorfo y aparentemente sin rostro, refiriéndose también a la popular película Rocky). El ser en cuestión es amigable, empático, generoso y dulce. Ambos forjarán un sólido vínculo de amistad, retroalimentación y aprendizaje mutuo. Y este es uno de los mensajes más positivos de la película, a pesar del contexto contra utópico en el que se desarrolla. En cuanto a los aspectos comunicacionales y del  intercambio del saber, la historia tiene algunos puntos similares al filme previo La llegada (Arrival, 2016).

Esta atractiva odisea espacial esboza con inteligencia y emoción cuestiones como la supervivencia la soledad, la pérdida, la posibilidad de nuevos vínculos, el compartir el saber, la solidaridad, la importancia de hacerse preguntas y buscar las respuestas; y por sobre todo la posibilidad de una cooperación interplanetaria o entre seres vivos, sin priorizar el bienestar personal. En ese viaje por el cosmos la música tiene gran relevancia -al igual que en Misión rescate (The Martian, 2015)-, en este caso se destaca la elección de temas musicales argentinos como el tango "El Amanecer" y "Gracias a la Vida" interpretada por Mercedes Sosa, así como también la emotiva secuencia que utiliza la canción “Sign of the times” (Harry Styles).

A pesar de su extensa duración de más de dos horas, la narración es muy enérgica y fluida, a diferencia, por ejemplo, de otra película cercana en su temática, también protagonizada por Ryan Gosling, El primer hombre en la luna (First Man, 2021) donde el actor interpretó al astronauta Neil Armstrong. En conclusión, Proyecto fin del mundo es un filme que resulta entretenido para toda clase de espectadores, sean amantes o no del género de ciencia ficción.

8.0
Te puede interesar
Últimas noticias
MÁS VISTAS