El fin del mundo en las salas
Fabián Forte y Luca Castello anticipan los “Retratos del apocalipsis” en la pantalla grande
Cuatro historias entrelazadas narran el comienzo y la expansión de un apocalipsis zombi en Buenos Aires, desde la confusión inicial hasta la lucha por sobrevivir. Desde la perspectiva de diferentes personajes, Retratos del apocalipsis (2024) explora la confusión inicial del brote, el caos incontrolable y la lucha desesperada por la supervivencia en un mundo en colapso. En el marco del estreno del film en la pantalla grande, Fabián Forte y Luca Castello, que dirigen junto a Nicanor Loreti, dialogaron con EscribiendoCine sobre la experiencia cinematográfica.
Al ser una antología, donde cada uno escribió y dirigió distintos relatos, ¿cuáles fueron los mayores retos y, a su vez, oportunidades de la fusión?
Fabián Forte: Siempre el desafío al codirigir es saber asociarte, con quién hacerlo. Con Nicanor estamos hermanados. Ya hemos hecho codirecciones y también fui asistente de dirección de varias de sus películas. Por lo cual, fue muy natural trabajar con él. Vemos el cine de manera parecida. Incluso yo fui quien le ofrecí a Nica asociarnos y hacer una película de cortos junto a Luca Castello, a quien conocí en pandemia en una asesoría que le di de un cortometraje que él hacía en ese momento. Le dije algo así como: “Conozco a Luca Castello que trabaja muy bien y tiene un buen proyecto de corto en sus manos”. Nos juntamos y decidimos hacer una película de diversas historias, apocalíptica, que cada una respire un estilo propio. El corto que cada uno viene trabajando, sin exigencias externas creativas. Nosotros como productores tuvimos el control. El desafío, tal vez, es encontrar en un subgénero tan visto y desarrollado como el cine de zombies, una propuesta distinta. ¡Ojalá lo hayamos logrado!
Luca Castello: En mi caso, siendo mi primer largometraje como director, trabajar con Fabián y Nicanor fue una alegría enorme y un salto en mi carrera profesional. Los venía siguiendo hace tiempo y aprendí muchísimo trabajando con ellos.
Un universo zombie abordado desde distintos estadios y transitado por diferentes personajes, ¿qué recursos narrativos y técnicos tuvieron en cuenta para construir y sumergirse en esa atmósfera?
F.F: Desde el guion, una historia contenida de producción. Me refiero con esto a que cada historia suceda en pocas locaciones y personajes. Es una estrategia para economizar recursos económicos. Tené en cuenta que la película la hemos hecho de manera independiente, autogestionada. Bien acompañados de amigos técnicos, profesionales detrás de cámara, y un elenco de primer nivel con quienes venimos trabajando hace años. Elegir la familia que te acompañará en el rodaje es fundamental para que el proceso sea positivo. Siguiendo con el guion, pensamos en personajes fuertes, involucrados en historias intensas. De esta manera, involucrar más al espectador a través de la identificación con ellos. ¿Cómo es enfrentarse a un apocalipsis zombie en Buenos Aires? Desde los aspectos técnicos, el recurso en off trabajado en sonido fue clave para contar lo que no vemos en el encuadre. Pero se sugiere. Hay un trabajo muy fuerte hecho por Pablo Sala en post producción sonora. Creo que el sonido incluso le da unidad a las cuatro historias que integran la película.
L.C: Tratamos de construir historias enfocadas en los personajes y no tanto en los zombies y, sobre todo, en personas argentinas sobrellevando un apocalipsis. Creo que ese es un diferencial clave: no busca replicar el estilo de película de acción norteamericana donde se pelea con muertos vivos, sino que los conflictos que abordamos tienen que ver con gente parecida a nosotros, con sus subjetividades y su contexto, intentando enfrentar esta situación apocalíptica.
A modo de balance, ¿qué les representa a nivel personal y profesional “Retratos del apocalipsis”?
F.F: La película nos conectó con un universo poco transitado en nuestro cine. Fue una aventura hermosa compartirla con amigos y colegas. Profesionalmente, veremos a futuro los frutos que traerá la película. Por lo pronto, nos trae alegrías. La película es bien recibida en festivales, ya ha participado en más de 25 en todo el mundo.
L.C: Para mí, Retratos del apocalipsis es una película hecha desde el compañerismo y el cine independiente. Representa un paso adelante en mi carrera: me permitió estrenarme en el formato largo, aprender en el terreno y conectar con festivales de todo el mundo, donde fue muy bien recibida. Ojalá que su paso por las salas de Argentina nos abra puertas a futuro.