2025-04-08

Prime Video

Crítica de “Cazador de demonios”: Kevin Bacon desata el caos sangriento al estilo "Evil Dead"

Cazador de demonios (The Bondsman, 2025) marca el regreso de Kevin Bacon a la televisión, con la energía y el carisma de un joven Bruce Campbell. Y no es casualidad, ya que la serie creada por Grainger David bebe directamente del universo de Evil Dead, ese territorio de terror paródico concebido por Sam Raimi y ejecutado con desparpajo por el icónico Campbell.

La historia nos introduce a Hub Halloran (un Kevin Bacon en estado de gracia), quien muere violentamente durante una redada. Inexplicablemente, resucita por designio del Diablo con una herida letal en el cuello, con la misión de cazar y devolver al infierno a los demonios prófugos. Paralelamente a esta macabra tarea, el protagonista conoce los motivos de su propia condena, buscando una improbable redención.

Bacon se luce en el papel de Halloran, enfundado en una campera de cuero, escopeta en mano y recorriendo escenarios al ritmo de rock and roll. Su personaje es un renegado en todo sentido, un outsider que irradia carisma desde su actitud desafiante.

La serie apuesta por un desenfreno constante. Celebra la rebeldía de su protagonista y justifica el festival de sangre y vísceras en cada enfrentamiento demoníaco. Este espíritu festivo impregna una trama directa, sin giros argumentales complejos, pero con la contundente fuerza de una venganza implacable.

Cazador de demonios comparte el tono de películas de Nicolas Cage como Infierno al volante (Dry Angry, 2011), Mandy (2018) y Ghostland (2021), sumergiendo al espectador en un mundo de terror grotesco y almas atormentadas. La serie de ocho episodios fusiona una fantasía monstruosa con una acción brutal, evocando la figura del cazavampiros en su faceta más despiadada.

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