Salas
Crítica de "Blindado: Sin salida": Jason Patric y Sylvester Stallone en un atraco fallido
Blindado: Sin salida (Armor, 2024) se suma a una larga lista de títulos intrascendentes protagonizados por estrellas del cine de acción de antaño. Entre estos, Stallone participó de Plan de rescate 2 (Escape Plan 2: Hades, 2018), Plan de escape 3: el rescate (Escape Plan: The Extractors, 2019) y Amnesia (Backtrace, 2018), todos productos que rápidamente caen en el olvido.
Bruce Willis, antes de retirarse debido a su enfermedad, y más tarde Mel Gibson, protagonizaron varias de estas producciones de bajo presupuesto, interpretando personajes secundarios y limitando sus participaciones a pocos días de rodaje, a cambio de que su nombre en los afiches contribuya a la promoción del proyecto. Sin embargo, este método eficaz en términos de producción no se refleja en la calidad final de las películas.
En Blindado: Sin salida, Jason Patric (conocido por protagonizar en los años noventa Máxima velocidad 2 y Los hijos de la calle) interpreta a un policía que transporta un camión de caudales junto a su hijo adolescente (Josh Wiggins). Durante el trayecto, son interceptados en un puente por un grupo de ladrones liderados por el personaje de Stallone. El robo se prolonga en el tiempo debido a que los policías se atrincheran en el camión, y la situación se vuelve tan ridícula que pierde toda credibilidad.
La premisa del relato es buena: La historia adopta la estructura de un western moderno, donde el camión de caudales se convierte en la diligencia de antaño, y el intento de robo en las afueras de la ciudad refleja la dinámica de un mundo sin leyes que enfrentaban los ciudadanos del Lejano Oeste. También la historia del protagonista, interpretado por Patric, está bien desarrollada. Su conflicto con el alcohol, originado por un trauma del pasado, sirve como una línea de redención para sus acciones heroicas, mientras que su intento de reconstruir la relación con su hijo funciona como el núcleo moral de la trama.
Sin embargo, los personajes villanos carecen de profundidad psicológica y matices. La actuación del actor de Rambo (First Blood, 1982) parece más una extensión de su figura icónica en pantalla que una interpretación rica en detalles, lo que reduce su personaje a un simple estereotipo.
El uso excesivo de drones para filmar desde ángulos elevados intenta, sin mucho éxito, dar una sensación de grandilocuencia a una producción limitada en varios aspectos, tanto técnicos como narrativos, siendo el mayor de los problemas la secuencia en el puente, que se extiende innecesariamente y, al hacerlo, se pierde cualquier sentido de tensión o realismo, transformándose en algo absurdo e inverosímil.
Blindado: Sin salida es una película fallida que, a pesar de los esfuerzos de sus reconocidas figuras, no logra ofrecer un producto digno. Aunque es una historia que “se deja ver”, se queda sin ideas a mitad de camino y pierde el poco atractivo que había logrado generar con su premisa.