Salas
Crítica de “El sonido de antes”: Un homenaje a las guitarras tradicionales
La parte más pequeña hace que el todo sea único, y este es el caso en el que trabajan músicos y luthiers buscando hasta el más mínimo detalle para restaurar una guitarra “boca de estrella” original, como las que usaban Gardel y sus músicos. Cada madera de la parte interna y hasta las cuerdas de tripa forman parte de este meticuloso proceso lleno de amor por el instrumento y su música.
Patricio Crom es el coleccionista que consigue la guitarra original para restaurar, pero son una variedad de músicos los que le dan el alma. Varias piezas musicales grabadas con un sonido de excelencia en el hermoso Teatro Roma de la Ciudad de Avellaneda completan un cuadro artístico que logra un acercamiento completo al instrumento.
“La guitarra, antes de ser instrumento, fue árbol, y en él cantaban los pájaros. La madera sabía de música mucho antes de ser instrumento” es una cita de Atahualpa Yupanqui que se puede encontrar en El sonido de antes (2024). Además, nos adentramos en la fabricación desde cero de tradicionales cuerdas de tripa, difíciles de encontrar hoy en día. Incluso llegamos a apreciar cómo se grababan discos en aquellas épocas, donde la propia tecnología analógica resultaba en aceleraciones o cambios en las tonalidades originales.
Narrativamente, es un documental clásico, y funciona muy bien. Imágenes de archivo y entrevistas a los protagonistas completan una experiencia audiovisual que se siente muy genuina desde su concepción hasta su realización. Encontrar en un detalle algo tan grande como la tradición, la cultura y la identidad de un pueblo es lo que hace que esta pieza sea atemporal y con una marca de autor, algo que resulta cada vez más difícil de encontrar.