Gaumont, CINEAR PLAY
Crítica de “Las voces de Pablo”: Un documental introspectivo de la familia Murúa
Gonzalo Murúa Losada, autor de Los fantasmas de Losada (2015), hijo de Pablo y nieto del actor y director Lautaro Murúa (La Raulito, 1975), se embarca en una investigación sobre la personalidad de su padre y la visión que su familia puede ofrecer sobre él. Pablo Murúa, conocido por su gran sentido del humor y querido en todos los ámbitos, tenía dificultades para relacionarse con sus seres más cercanos.
La familia Murúa, inmersa en el mundo del cine argentino, se muestra participativa y reflexiva, con momentos de gran intimidad frente a la cámara. Destaca la colaboración de Graciela Borges, madrina de Gonzalo, quien trae consigo entrañables recuerdos.
Aunque todas las voces aportan, la voz del ausente, representada a través de cuentos escritos que nunca habían visto la luz, es clave para desentrañar y ayudar en el duelo a quienes amaban a Pablo. Este es el gran hallazgo que revela el camino de Las voces de Pablo (2024).
Si bien al principio puede resultar difícil adentrarse en la historia que se quiere contar, el uso de imágenes de archivo, visitas a localidades significativas para la reflexión, y la gran pericia del director como documentalista, evidenciada en la edición y el uso de recursos artísticos como los reflejos de espejos y la importancia de lo que se muestra y lo que no, le otorgan una dinámica más que interesante al documental.