Salas
Crítica de “Yuku y la flor del Himalaya”: Una encantadora fábula musical
La animación es movimiento, color y música, algo que Yuku y la flor del Himalaya (Yuku et la fleur de l'Himalaya, 2022) entiende a la perfección en esta agradable aventura infantil con una tierna enseñanza para los niños más pequeños. Se trata de un relato iniciático contado con el espíritu artesanal de las primeras animaciones.
Yuku es una ratoncita, la mayor de muchos hermanos, que disfruta escuchar las historias que su abuela les cuenta por las noches. Un último cuento sobre la flor del Himalaya habla de una planta que tiene el poder de la luz eterna. Para ayudar a su abuela, Yuku emprende un viaje de aventura en busca de la flor, llevando su ukelele como única arma para enfrentar los desafíos que le impone el viaje.
La película toma la estructura del camino del héroe para construir un relato de aventura y conocimiento. En él, la pequeña protagonista hará nuevos amigos y sorteará obstáculos para encontrar la mágica flor gracias a las canciones y ritmos que surgen de su ukelele, un instrumento con la capacidad de transmitir emociones, expresar sentimientos y enfrentar situaciones del destino.
Con un estilo de animación 2D, dibujos de trazo simple y mucho movimiento, esta animación europea de tan solo una hora de duración confecciona una aventura infantil como las de antes. Con ternura y emoción, transmite un cálido mensaje sobre el valor de los libros y sus relatos en la cultura, los vínculos familiares y los ciclos de la vida para los más pequeños.