2024-05-30

Netflix

Crítica de “Eric”: Miniserie policial con un enorme Benedict Cumberbatch

Creada y escrita por la británica Abi Morgan (guionista de La dama de hierro y Shame: sin reservas) y dirigida en su totalidad por Lucy Forbes, la producción es un convencional policial negro ambientado en la década de los ochenta. El punto distintivo es el enorme peluche apodado Eric, que interactúa con el perturbado titiritero.

Lejos del imaginario de música pop y luces de neón de otras propuestas que retratan los años ochenta con glamour, Eric (2024) es un policial que describe la hostilidad de la Gran Manzana en aquellos años: suciedad en las calles y degradación social y moral. En ese ambiente decadente que recuerda a Joker (2019), la miniserie despliega su trama policial: el secuestro de Edgar (Ivan Morris Howe), hijo de Vincent (Cumberbatch), un titiritero de un famoso programa de televisión infantil a punto de ser cancelado por falta de audiencia.

Agobiado por sus problemas laborales y otros desórdenes psíquicos personales, Vincent pelea a diario con su esposa (Gaby Hoffmann) y no atiende a las demandas de su hijo, quien desea introducir un nuevo peluche en el programa. Tras el secuestro del niño, Vincent cree que incorporar la marioneta puede ser una señal para traer al pequeño de regreso a casa.

Lo extraño de la miniserie es que la introducción del peluche no provoca un cambio en el tono sórdido del policial hacia una fábula fantástica. Todo lo contrario, el pesimismo de la época impregna el relato, y la aparición del elemento sobrenatural se inserta dentro de la lógica del realismo mágico. El peluche Eric funciona como la voz de la conciencia del psicológicamente perturbado Vincent. El drama sigue escalando en seriedad y sobriedad (drogas, alcohol, violencia social) mientras el muñeco habla con el protagonista.

Además, la miniserie de seis episodios de 50 minutos cada uno, añade la historia de un detective de policía negro y homosexual (McKinley Belcher III), que choca con la fuerza a la que pertenece mientras intenta desbaratar un caso que roza la corrupción política a través de un negocio inmobiliario (el padre de Vincent es un magnate del sector).

Pero el gran factor que diferencia a Eric de la infinidad de policiales, incluso de aquellos que tratan la desaparición de niños, es la gran actuación de Benedict Cumberbatch, quien compone un personaje al límite, lleno de furia y verborragia, y que, sin embargo, cuenta con una enorme sensibilidad.

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