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Crítica de “Sacrificio: Los elegidos”: Chris Evans y Anya Taylor-Joy en una sátira ambiental de Romain Gavras

Romain Gavras dirige una comedia negra con un elenco soñado por muchos: Chris Evans, Anya Taylor-Joy, Vincent Cassel, Salma Hayek y John Malkovich.

Crítica de “Sacrificio: Los elegidos”: Chris Evans y Anya Taylor-Joy en una sátira ambiental de Romain Gavras
martes 03 de noviembre de 2026

Sacrificio: Los elegidos (Sacrifice, 2025) propone una sátira social y ambiental bastante particular. Una comedia negra atravesada por el absurdo, en la que las buenas intenciones chocan con el narcisismo, la hipocresía y los extremismos. La película parte de una premisa atractiva: poner en un mismo espacio a millonarios, celebridades y activistas radicalizados para exponer las contradicciones de una sociedad que parece haber perdido cualquier capacidad de ponerse de acuerdo, incluso frente a una crisis global.

La historia transcurre durante una gala benéfica organizada en una antigua mina de Grecia. Allí, el actor en decadencia Mike Tyler (Chris Evans) busca recuperar protagonismo con un discurso sobre la crisis ambiental frente a un auditorio de millonarios y representantes de fundaciones. Pero la ceremonia toma un rumbo inesperado cuando un grupo extremista liderado por Joan (Anya Taylor-Joy) irrumpe en el lugar y convierte a los invitados en rehenes. Convencidos de que una profecía volcánica anuncia el fin del mundo, los activistas pretenden realizar un sacrificio ritual para salvar al planeta. Entre los secuestrados se encuentran un magnate multimillonario (Vincent Cassel), una artista (Ambika Mod) y el propio Mike, cuya condición de estrella de acción adquiere un inesperado valor simbólico.

Dirigida por Romain Gavras, cineasta francés de ascendencia griega e hijo del reconocido realizador Costa-Gavras, Sacrificio: Los elegidos marca su primera incursión en el cine en inglés. Antes ya había realizado con Atenea (2022) un relato sobre la violencia social y los estallidos urbanos construido a partir de extensos planos secuencia y una energía casi física. En esta ocasión, el despliegue visual con estética pop queda al servicio de una propuesta mucho más difícil de sostener.

El delirio, las situaciones disparatadas y los personajes caricaturescos componen el cuadro de esta crítica ambiental. Ninguno de los grupos representados parece estar verdaderamente a la altura de la crisis que dice combatir. De un lado, los millonarios utilizan la preocupación ecológica como una forma de legitimación social; del otro, los activistas convierten sus convicciones en un dogma que justifica cualquier atrocidad. En el medio, las celebridades, preocupadas por su imagen pública, parecen más interesadas en conservar su lugar en el espectáculo que en comprender aquello que dicen defender. 

El principal problema de Sacrificio: Los elegidos está en el tono. Gavras intenta combinar comedia negra, tensión, aventura y sátira social, pero no siempre consigue que esos registros convivan de manera orgánica. La película parece vacilar entre tomarse en serio el peligro que plantea y convertirlo en una sucesión de situaciones grotescas. El resultado es una narración que pierde eficacia cada vez que necesita decidir si debe provocar una carcajada, o desarrollar una reflexión sobre el comportamiento humano.

El equilibrio que exige una operación semejante no es sencillo. Las buenas ideas quedan atrapadas en una película que no termina de encontrar la distancia adecuada frente a sus propios personajes. El narcisismo, el egoísmo, la avaricia, la hipocresía y los extremismos están presentes, pero su acumulación no alcanza para construir un discurso contundente.

5.0
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