Entrevista con Lucas Martín y Clara Beverini

FAN V: “Queremos que cada año haya más producción neuquina y patagónica”

Con Lucrecia Martel como invitada central y una programación de 88 obras audiovisuales, el Festival Audiovisual Neuquén celebrará su quinta edición del 28 de octubre al 1 de noviembre. Lucas Martín y Clara Beverini, uno de sus coordinadores, destaca el crecimiento federal del encuentro, la necesidad de fortalecer la producción regional y el valor de garantizar el acceso gratuito al cine.

FAN V: “Queremos que cada año haya más producción neuquina y patagónica”
viernes 23 de octubre de 2026

Neuquén volverá a convertirse en punto de encuentro del cine argentino. Del 28 de octubre al 1 de noviembre, el Festival Audiovisual Neuquén (FAN) celebrará su quinta edición con competencias, estrenos, funciones especiales, muestras, charlas y actividades de formación distribuidas en distintos espacios de la ciudad. La presencia de Lucrecia Martel, cuya película Nuestra Tierra abrirá el festival, será uno de los grandes acontecimientos de cinco jornadas que buscan fortalecer el vínculo entre las películas, sus realizadores y el público.

Lee también: Crítica de “Nuestra tierra”: Lucrecia Martel y un documental sobre memoria, justicia y despojo

Organizado por la Municipalidad de Neuquén, el FAN llega a esta edición con una programación de 88 obras audiovisuales, producciones de 16 jurisdicciones argentinas y una representación de las seis provincias patagónicas en las competencias de cortometrajes, videoclips y microrrelatos. Para Lucas Martín, uno de los coordinadores del encuentro, este crecimiento es el resultado de un trabajo sostenido y de la construcción de alianzas institucionales.

“El crecimiento del FAN se fue dando, principalmente, a partir de la construcción de alianzas y acompañamientos que se fueron consolidando a lo largo de estas cinco ediciones”, explica. Y agrega: “Hoy estamos viendo un acompañamiento mucho más orgánico, sostenido y estratégico. Empezamos a encontrar socios que confían en el valor del festival, en su gestión y, fundamentalmente, en los resultados que podemos mostrar”.

Lucrecia Martel y una película que interpela al presente

La apertura tendrá lugar el miércoles 28 de octubre en el Museo Nacional de Bellas Artes con Nuestra Tierra, el primer largometraje documental de Martel. La película reconstruye el asesinato, en 2009, de Javier Chocobar, integrante de la comunidad indígena Chuschagasta de Tucumán, y aborda las disputas territoriales, el despojo y las relaciones de poder. Al día siguiente, la directora participará de una charla abierta en el Cine Teatro Español.

“La presencia de Lucrecia Martel es, de alguna manera, el espaldarazo definitivo para un festival que viene consolidándose edición tras edición”, señala Clara Beverini, coordinadora del Festival Audiovisual Neuquén. La visita, buscada desde la primera edición, representa una oportunidad de intercambio con realizadores, estudiantes y referentes culturales de la región.

Pero la elección de la película también dialoga con las preocupaciones del territorio. “Son problemáticas que dialogan directamente con Neuquén y la Patagonia, pero que también atraviesan a la Argentina y a buena parte del mundo”, sostiene la coordinadora. Y precisa: “allí donde hay un territorio con riquezas y recursos estratégicos, aparecen disputas por su propiedad, su explotación y su destino”.

Una pantalla federal para las historias de la región

La selección oficial reunirá diez largometrajes en competencia -cinco de ficción y cinco documentales-, además de cortometrajes federales y patagónicos, animaciones, videoclips, microrrelatos y una muestra de videoarte. Entre las propuestas se encuentran El tren fluvial, de Lorenzo Ferro y Lucas A. Vignale; Los Vencedores, de Pablo Aparo, y Donde anida el tiempo, producción neuquina que participa de la competencia federal de largometrajes documentales.

Lee también: Crítica de "El tren fluvial": Lorenzo Ferro y Lucas Vignale miran el mundo desde la altura de un niño

Para Martín, la identidad del festival se construye a partir de la convivencia entre diferentes lenguajes, procedencias y formas de producción. “Nunca pensamos el festival como un espacio exclusivamente de nicho, destinado a un público especializado o a un determinado tipo de cine. Nos interesa encontrar un equilibrio entre la diversidad de propuestas audiovisuales, las búsquedas artísticas y la posibilidad de despertar un interés más amplio”, afirma Lucas Martín.

Lee también: Crítica de "Los vencedores": Pablo Aparo revisita Malvinas desde el encuentro con el enemigo

En ese sentido, el FAN también funciona como una ventana para obras que encuentran dificultades para circular. “Nos interesa que el FAN sea también esa ventana”, dice Martín sobre las películas que permanecen poco tiempo en cartelera o que directamente no llegan a las salas comerciales.

El desafío, sin embargo, excede la programación. “Nuestro objetivo es seguir consolidando al FAN como un festival de referencia, pero sin perder de vista para qué lo hacemos: queremos que cada año haya más producción neuquina y patagónica, más participación de las distintas provincias y mejores oportunidades para que esas películas encuentren sus públicos”, subraya Beverini.

Formación, encuentros y nuevos proyectos

Además de las proyecciones, el festival contará con charlas junto a referentes como Daniel Rosenfeld e Iván Wyszogrod y con el Laboratorio Neuquino de Proyectos en Desarrollo, que reunirá cinco proyectos de la provincia para trabajar junto a los cineastas Benjamín Ávila y Verónica Cura. También habrá funciones gratuitas para estudiantes de escuelas primarias y secundarias.

“Las proyecciones son el corazón de la programación, pero alrededor de las películas se generan encuentros, conversaciones e intercambios que enriquecen muchísimo la experiencia”, explica Martín. El objetivo es contribuir a una actividad que todavía enfrenta dificultades para consolidarse como industria en la Norpatagonia.

“Hay talento, hay realizadores, hay estudiantes, hay proyectos y hay una actividad que viene creciendo, pero todavía existen muchas dificultades para transformar esa producción en una industria con continuidad, recursos y posibilidades de desarrollo profesional”, advierte el coordinador.

El laboratorio apunta precisamente a acompañar proyectos en sus primeras etapas, mientras que las charlas buscan acercar experiencias y herramientas a quienes producen desde la región. “No se trata solamente de exhibir lo que ya está terminado, sino también de contribuir a que existan nuevas producciones”, resume la coordinadora.

El acceso a la cultura como política pública

En un contexto complejo para el cine argentino, el FAN reivindica el papel de las políticas públicas y la gratuidad. El festival cuenta con el acompañamiento del Gobierno provincial, la Legislatura, Cinépolis, el INCAA y Sendfiles, entre otras instituciones y empresas.

“Nosotros creemos en un Estado presente que garantice el acceso a los derechos, y entre esos derechos está también el acceso a la cultura, a la diversidad de expresiones artísticas y a la posibilidad de encontrarse con producciones que no necesariamente responden a las lógicas del mercado”, sostiene Clara Beverini.

Nunca está demás remarcar que la continuidad de estos espacios también tiene una dimensión productiva: moviliza la hotelería, la gastronomía, el transporte y los servicios técnicos, al tiempo que contribuye a proyectar las identidades regionales.

“El crecimiento de un festival no se mide solamente por la cantidad de espectadores o de películas que programa, sino también por su capacidad para acompañar y fortalecer el desarrollo audiovisual del territorio en el que se realiza”, concluye Martín.

Con entrada gratuita en todas sus actividades, el FAN V propone así cinco días para descubrir películas, escuchar nuevas voces y fortalecer una comunidad audiovisual que busca ampliar sus oportunidades de producción y circulación.

Te puede interesar
Últimas noticias
MÁS VISTAS