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Crítica de “Escondida en mi cabeza”: Nicolás Furtado entre las segundas oportunidades y el paso a la adultez

Después de dirigir "Franklin, historia de un billete", Lucas Vivo García Lagos se aleja del thriller para incursionar en una comedia absurda.

Crítica de “Escondida en mi cabeza”: Nicolás Furtado entre las segundas oportunidades y el paso a la adultez
martes 29 de septiembre de 2026

Anteriormente, Lucas Vivo García Lagos dirigió Franklin, historia de un billete (2022), un policial bastante oscuro sobre mafias, crimen y drogas. Para este proyecto, el director se aleja del thriller para incursionar en la comedia con una historia tan disparatada como ilógica, que por momentos consigue generar tensión a partir de una contraseña aparentemente indescifrable.

La historia sigue a Erni (Nicolás Furtado), un chico encantador pero desorganizado que, en un mismo día, pierde su trabajo en un parque de diversiones y el amor de Coni (Papryka Suásquita). Más tarde, termina en un bar junto al excéntrico “Young Geezer” (Louta), quien lo convence de invertir toda su indemnización en bitcoins, justo antes de sufrir un absurdo accidente que lo deja en coma. Catorce años después, Erni despierta junto a su madre (Alejandra Flechner), con muchas deudas y una billetera virtual que hoy vale millones, pero con un pequeño detalle: no recuerda la contraseña. Así, para recuperar la fortuna y salvar a su familia, Erni deberá indagar en su pasado.

Para desarrollar esta situación, Escondida en mi cabeza (2026) recurre a los flashbacks. A través de ellos, se muestra la relación de dependencia que el protagonista y sus amigos mantienen con el consumo de marihuana. Si bien estas secuencias resultan divertidas y presentan elementos útiles para la trama, también hacen que buena parte de la primera mitad del filme se desperdicie en escenas que aportan poco desde lo narrativo.

En su segunda mitad, el filme cambia completamente de paradigma. El humor queda relegado para darle mayor protagonismo al coming of age con el personaje de Coni. El relato comprende que no puede depender exclusivamente del juego de adivinanzas en torno a la contraseña y comienza a incorporar todo tipo de subtramas y situaciones destinadas a representar el paso tardío de Erni de la juventud a la adultez.

Al mismo tiempo, la historia profundiza en las segundas oportunidades que ofrece la vida y contrapone el valor de los vínculos con el poder del dinero. De esta manera, plantea que, aunque este último pueda brindar ciertas comodidades, no necesariamente permite recuperar el tiempo perdido ni reconstruir las relaciones que quedaron atrás.

La acumulación de conflictos y subtramas pertenecientes a temáticas diferentes hace que Escondida en mi cabeza pierda progresivamente su identidad inicial y termine diluyendo varias de las ideas que, en un comienzo, parecían tener mayor potencial.

5.0
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