2026-05-29

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Crítica de "El método Scaloni": la historia detrás de la reconstrucción argentina

La Selección Argentina pasó de un período de cuestionamientos e incertidumbre a convertirse en campeona del mundo. Sin embargo, El método Scaloni (2026), con investigación de Fabian Jalife y dirección de Diego Peskins, no se detiene en los trofeos ni en las estadísticas. A través de tres episodios de treinta minutos, construye un relato que intenta comprender qué ocurrió puertas adentro de un grupo que logró transformar la desconfianza en pertenencia. Las entrevistas con Lionel Scaloni, integrantes de su cuerpo técnico y futbolistas como Lionel Messi, Ángel Di María, Rodrigo De Paul, Paulo Dybala, Enzo Fernandez, Alexis Mac Allister, Julián Alvarez y Emiliano Martínez, entre otros, funcionan como piezas de una misma búsqueda: descubrir cómo se sostiene un proyecto colectivo cuando los resultados todavía no existen y la convicción debe construirse día a día.

A partir de esa premisa, la serie desplaza la mirada de los partidos hacia los vínculos. Más que explicar esquemas tácticos o decisiones estratégicas, se interesa por los mecanismos invisibles que permiten consolidar una comunidad. La confianza, la escucha y el sentido de pertenencia aparecen entonces como elementos centrales de una conducción que fue tomando forma en medio de la presión permanente. En ese recorrido, Scaloni emerge menos como la figura tradicional del entrenador y más como alguien capaz de interpretar el estado de ánimo de un grupo, contener sus tensiones y convertir diferencias individuales en una identidad compartida.

Esa perspectiva también determina las elecciones formales del documental. Las entrevistas ocupan el centro de la escena mediante encuadres cerrados que privilegian los gestos, las pausas y las miradas. Al mismo tiempo, el montaje intercala material de archivo con momentos de intimidad que permiten observar aquello que suele quedar fuera de las transmisiones deportivas. De esta manera, la serie construye una narrativa donde la palabra adquiere un peso específico y donde cada testimonio contribuye a reconstruir una experiencia común antes que a celebrar una victoria.

En consecuencia, El método Scaloni propone una lectura de la Selección Argentina que trasciende el campo de juego. El equipo aparece como un espacio donde se repararon vínculos, se redefinieron liderazgos y se recuperó una conexión que durante años pareció fracturada. Las conquistas deportivas surgen entonces como la expresión visible de un proceso más profundo, ligado a la convivencia, al compromiso y a la construcción de confianza entre jugadores, cuerpo técnico y público.

Por eso, el mayor aporte de la serie no reside en explicar cómo se ganó un Mundial, sino en reflexionar sobre las condiciones que hicieron posible ese logro. Aunque el documental privilegia una mirada consensual que deja poco lugar para las contradicciones o los conflictos internos, consigue instalar una pregunta que excede al fútbol: de qué manera un grupo logra reconocerse como colectivo y encontrar un propósito común. Allí radica el núcleo de su propuesta, en la idea de que detrás de cada resultado existe una trama humana que rara vez ocupa el centro del relato.

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