2026-04-08

Teatro Picadilly

Crítica de “¡Morite, Beba!”: Tres mujeres, una mesa y secretos en juego

¡Morite, Beba!, escrita por Virginia Flammini y dirigida por Gabriel Villalba nace de los conflictos entrelazados con un placer cotidiano: una merienda entre amigas, una tarde entre masitas y té que rápidamente deja de ser inocente. Beba recibe en su casa a las hermanas Nené y Chichí, en un encuentro atravesado por recuerdos, reproches y una acumulación de cosas no dichas que empiezan a filtrarse sin control.

La propuesta se sostiene en un tono que baila sutilmente entre la comedia y lo incómodo. El humor aparece ligado a lo reconocible, a esos vínculos donde lo cercano convive con tensiones que nunca terminan de resolverse. En escena, Marian Moretti, Julián Pucheta y Marco Gianoli construyen personajes con capas de vivencias personales donde cada intervención suma densidad. “Me pareció original trabajar sobre vínculos, deseos y miedos que están muy presentes; la gente se va a poder identificar tanto cómo nosotros”, señala Moretti y entre risas aclara “la historia tiene mucha profundidad, si le sacamos los gags podría ser un dramón”. Esa doble capa, entre lo cómico y lo dramático, atraviesa toda la obra y define su tono ácido. 

El proceso de construcción -clave en el armado de todo espectáculo- los sorprendió desde lo anímico y lo actoral: “Empezamos leyendo el guión desde nosotros mismos y de pronto aparecieron estas viejas; hay algo de atravesar esos cuerpos que a veces hasta incomoda”, explica Marco Gianoli. La transformación física y el trabajo sobre lo corporal construyen una escena donde lo cotidiano se vuelve extraño y genera esa tensión que recibe el público a través de la estructura pensada por Flammini. 

Cómo las mujeres del hogar nos atraviesan a todos bien o mal, los protagonistas de esta obra no quedan fuera de esa realidad: “Cuando empecé a ponerle el cuerpo, aparecieron recuerdos de mi familia, de mis abuelas, de mujeres que marcaron mi vida. Mi bisabuela se llamaba Nélida y su apodo era Nené, igual que mi personaje. Indiscutiblemente le fui poniendo cosas de ella, la escena empezó a llenarse con su movimiento, sus caras y su línea de pensamiento” detalla Pucheta y señala la importancia de la dimensión íntima para lograr el espesor en la construcción escénica: “Cada vez que hago un personaje femenino, que ya fueron varios en este último tiempo, siempre le pongo condimentos de las mujeres que me criaron”. 

El director Gabriel Villalba también marcó un rumbo claro desde el inicio. “La idea fue correrse de algo superficial o meramente disparatado”, sintetizan los actores sobre el enfoque de la puesta. A partir de esa decisión, la obra construye un equilibrio entre humor, incomodidad y profundidad. “Hay una necesidad de reírse en estos tiempos, pero también de encontrar algo más profundo, una carne en los personajes”, agrega Gianoli. La obra no busca solo la risa inmediata, sino una identificación que permanece más allá del momento. 

Una producción independiente, impulsada por Jumaro Producciones. ¡Morite, Beba! verá la luz el 9 de abril en el Teatro Picadilly, con funciones los jueves y viernes. Las entradas se encuentran disponibles a través de Plateanet, boletería del teatro y plataformas digitales.

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