2026-04-01

Netflix

Crítica de "Interconectados": historias cruzadas en Nueva York que prometen poco y no transforman nada

Interconectados (Ripple, 2025) se presenta como un relato coral donde cuatro personajes, atravesados por pérdidas, terminan cruzando sus vidas en Nueva York. La premisa, sin ser original, sugiere un entramado de vínculos y consecuencias, pero rápidamente se encierra en un desarrollo previsible, donde cada giro se anticipa antes de ocurrir. Lo que debería desplegarse como un efecto dominó queda reducido a una mecánica reiterativa que avanza sin alterar su propio punto de partida.

En ese marco, el elenco encabezado por Frankie Faison, Julia Chan, Ian Harding y Sydney Agudong queda condicionado por personajes que dicen todo el tiempo lo que piensan y sienten. Sin subtexto ni zonas de tensión, los diálogos funcionan como explicaciones permanentes, anulando cualquier espesor en los vínculos y reduciendo las actuaciones a un tránsito sin desvíos.

Pero es en su forma donde la serie termina de fijar su límite. Interconectados adopta sin mediación los códigos de la telenovela clásica: conflictos subrayados, música que anticipa cada emoción y una progresión dramática apoyada en la reiteración. No hay apropiación ni actualización, solo repetición. Esa lógica se traslada a la puesta: encuadres frontales, planos medios sin construcción espacial y una iluminación plana que elimina cualquier relieve. Nueva York, lejos de funcionar como escenario, queda reducida a un fondo intercambiable.

El montaje acompaña esa inercia con una estructura lineal y explicativa, donde cada escena confirma la anterior sin producir desplazamientos. Así, a lo largo de sus ocho episodios, la serie se limita a sostener una forma que no evoluciona. Interconectados no encuentra un problema en su premisa, sino en la decisión de no tensionarla nunca.

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