Prime Video
Crítica de “Lecciones de un pingüino”: La metáfora del pingüino en plena dictadura argentina
Lecciones de un pingüino (The Penguin Lessons, 2025) se inspira en hechos reales, aunque se aleja de un enfoque estrictamente realista. La película, dirigida por Peter Cattaneo (Todo o nada: Full Monty), es más bien una fábula moral sobre la resistencia en tiempos de tiranía.
El profesor británico de inglés Tom Michell (Steve Coogan) llega al exclusivo St. George's College comandado por el director Buckle (Jonathan Pryce) en plena dictadura cívico-militar argentina de 1976. Poco a poco, comienza a conocer a la gente, la cultura y a sufrir de cerca las libertades coartadas de aquellos tiempos. Cuando encuentra un pingüino, su vínculo con el entorno cambia y empieza a comprender cuál es la manera correcta de actuar en ese contexto.
Lecciones de un pingüino toma el concepto de “lecciones” del rol docente de su protagonista para ofrecer una enseñanza sobre los acontecimientos vividos. Primero, por parte del profesor, quien debe experimentar en carne propia si involucrarse o no en una lucha ajena, pero también en el entorno, donde el pingüino simboliza la pérdida recurrente en ese contexto.
La fábula moral del film gira en torno a la disyuntiva de “hacerse cargo o no” de los conflictos que presencia el protagonista. Tomar partido o mantenerse como un testigo lejano de los hechos. Cuando desaparece Sofía (interpretada por la actriz uruguaya Alfonsina Carrocio), la nieta de la mujer de la limpieza (interpretada por la argentina Vivian El Jaber) con quienes establece una relación a partir del ave oriunda de Magallanes, su rol en la resistencia cambia.
Por supuesto, la película ofrece una visión pintoresca de Buenos Aires, su gente y su cultura, narrada desde la perspectiva extranjera, la del británico, y su mirada extrañada sobre los acontecimientos. Este detalle aporta cierto folclore a los eventos sudamericanos, con una puesta turística cargada de exotismo.
Sin embargo, el tratamiento de los crímenes de lesa humanidad es respetuoso, sin recurrir a golpes bajos ni a los clichés habituales de este tipo de relatos. El elemento “extraordinario” del pingüino otorga una dimensión fantástica que permite al relato alejarse de la tragedia social y situarse en el terreno del drama íntimo, con sensibilidad.
Este recurso evita que Lecciones de un pingüino sea vista como un alegato ideológico, ubicándose del lado humanista de los acontecimientos.