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Crítica de "Soy Eddie": La leyenda de Eddie Murphy narrada en primera persona
Soy Eddie (Being Eddie, 2025) presenta un recorrido biográfico por la vida y obra de Eddie Murphy. Si bien la estructura es conocida (orden cronológico y testimonios de colegas/familiares), su valor radica en la dimensión histórica que aporta sobre uno de los artistas más importantes de la cultura popular, un hombre que definió lo que significa ser una estrella negra en un Hollywood dominado por blancos.
Los comienzos de Murphy en Saturday Night Live (SNL) a principios de los 80 son presentados como el trampolín para una carrera meteórica. Su estilo, mezcla de agudeza social y energía indomable, lo posicionó rápidamente como un fenómeno. Su admiración por figuras como Richard Pryor y su impacto posterior en una generación de comediantes negros, incluyendo a Chris Rock y Kevin Hart, consolidando un linaje esencial en la comedia. Con apenas 21 años, ya era una superestrella de cine, algo inaudito para su época y contexto.
El documental no evade la fricción racial que definió la carrera de Murphy. Su éxito taquillero con películas como 48 horas (1982), Un detective suelto en Hollywood (Beverly Hills Cop, 1984) y Un príncipe en Nueva York (Coming to America, 1988), lo convirtió en el primer actor negro en amasar una fortuna millonaria en Hollywood. Este logro abrió decisivamente las puertas para las carreras de artistas posteriores de la talla de Denzel Washington, Morgan Freeman, Jamie Foxx y directores como Spike Lee.
También se mencionan las distintas etapas de su carrera con sus picos de popularidad, desde el cine de acción-comedia hasta su renacimiento a finales de los 90 con películas familiares como El profesor chiflado (The Nutty Professor, 1996), Doctor Dolittle (1998), y, por supuesto, su inmortal trabajo de voz como Burro en la saga Shrek. También aborda fracasos de taquilla, como el cult flop dirigido por Wes Craven Un vampiro suelto en Brooklyn (Vampire in Brooklyn, 1995), demostrando que su conflicto nunca fue alcanzar la fama, sino convivir con ella en una industria implacable.
El documental dedica tiempo a la pausa que Murphy se tomó del espectáculo, un período clave de introspección antes de su resonante regreso. Su aparición en SNL como anfitrión, donde fue recibido como una leyenda viva, y su retorno al cine, demuestran su habilidad para conectarse con el público y sus más de 40 años en la cima de la industria.
“Hay mucho contenido y nada para ver, incluso tres o cuatro mías”, comenta frente a la televisión con su sonrisa característica. Con 64 años Eddie Murphy es una leyenda de Hollywood. Mientras se pasea por su inmensa mansión comenta con humor autorreflexivo momentos de su vida y carrera, y también del mundo del espectáculo que tanto ha ayudado a construir.