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Crítica de “Pluribus”: La serie apocalíptica del creador de “Breaking Bad”
Pluribus (2025) nos sitúa en un planeta silenciosamente subyugado. La escritora de best sellers Carol (interpretada por la ex Better Call Saúl Rhea Seehorn) es la última observadora consciente. El borrador de la humanidad ha sido reescrito por una especie de "virus espacial" que, en realidad, actúa como una implantación de A.I., dejando a los seres humanos en un estado de perpetua, aunque vacía, felicidad.
El director y guionista Vince Gilligan posee un don inconfundible para el diagnóstico social empaquetado como entretenimiento de alta calidad. Si en Breaking Bad desmenuzó la crisis de la masculinidad y el sistema de salud a través de la metanfetamina, en Pluribus aborda la automatización, la felicidad forzada y el control absoluto del pensamiento en plena era de la Inteligencia Artificial.
La calidad de este proyecto radica en la experiencia y el conocimiento que Gilligan y su equipo demuestran en cada plano. Al igual que en sus obras anteriores, utiliza el lenguaje cinematográfico para construir el misterio: Gran parte de la información crucial se transmite a través de planos detallados, miradas prolongadas y el diseño sonoro. La sensación de que "algo está mal" se establece mucho antes de que se verbalice. La revelación no es inmediata, sino que se dosifica meticulosamente, manteniendo al espectador al ritmo del shock y la confusión de Carol.
El ojo para el talento actoral de Gilligan es un pilar de su autoridad en la televisión moderna. Como ya hizo con Bob Odenkirk (de Breaking Bad a Better Call Saul) Rhea Seehorn es la prueba de este patrón. La actriz y compañera de Odenkirk en la serie anterior, demuestra un registro dramático impresionante, transmitiendo la soledad, la paranoia y la resistencia existencial que requiere el papel de la única persona cuerda en un planeta de sonámbulos felices.
En sus nueve episodios la serie actualiza el tropo de la invasión (al estilo Los usurpadores de cuerpos) para hacer un comentario sobre la tecnología contemporánea, especialmente sobre el auge de la Inteligencia Artificial en la automatización de la vida y el trabajo. El virus/A.I. no busca la destrucción, sino la conformidad absoluta. Los "supervivientes" están a gusto, libres de conflicto y de la pesada carga de la conciencia crítica.
Pluribus sugiere que el verdadero peligro de la A.I. no es que nos destruya, sino que nos haga superfluos, ofreciéndonos una felicidad sintética a cambio de nuestra libre voluntad. Su diagnóstico directo del estado de las cosas es tan atrapante como desconcertante, marcando un hito en la fusión de thriller psicológico y ciencia ficción existencial.