2025-11-08

Salas de España

Crítica de “Reversión”: el debut de Jacob Santana reinterpreta la memoria desde el suspense y el engaño

El español Jacob Santana llega a la dirección con una apuesta arriesgada: adaptar al cine español el thriller psicológico coreano Forgotten (Olvidado, 2017). El resultado es un producto híbrido, un puzzle narrativo que transita entre el drama familiar, el suspense y el terror, y que desafía al espectador en su búsqueda de una identidad propia.

La historia sigue a Mario (Jaime Lorente), un joven con ansiedad que se muda con su familia a una casa de apariencia inquietante. Una noche presencia el secuestro de su hermano mayor, quien regresa días después aparentemente ileso, pero con comportamientos y rasgos físicos alterados. Este suceso marca el inicio de una investigación obsesiva, en la que Mario pondrá en duda su entorno y hasta su propia memoria. El guion, fiel a la premisa del original, utiliza el misterio como vehículo para reflexionar sobre la mentira, la manipulación y la justicia como construcción subjetiva.

Uno de los puntos más sólidos del film está en su diseño visual. La dirección de fotografía de David Azcano crea una atmósfera tensa y elegante, con ecos setenteros, donde los espacios urbanos y la arquitectura funcionan como espejos del desconcierto mental del protagonista. Esta estética potencia un relato que, si bien por momentos se estira hacia lo inverosímil —especialmente al introducir la hipnosis como herramienta narrativa—, mantiene el pulso del suspense.

La narración respeta la estructura del film coreano, revelando su gran giro a mitad de metraje para luego desplegar sus causas. Esta fidelidad estructural, sin embargo, actúa como arma de doble filo: quienes hayan visto Forgotten reconocerán demasiadas coincidencias y perderán la sorpresa que sustentaba el impacto original.

El elenco sostiene la propuesta. Jaime Lorente abandona registros previos y entrega una interpretación contenida, marcada por la fragilidad y la determinación. A su lado, Manu Vega aporta el contrapunto necesario para sostener el eje emocional de la historia. Belén Rueda y Fernando Cayo, en papeles secundarios, construyen personajes que, desde su aparente frialdad, adquieren sentido a medida que el guion avanza.

Con Reversión (2025), Jacob Santana firma un debut prometedor, que revela su ambición estética y su voluntad de explorar los límites entre la realidad y la ficción. Aunque su fidelidad al original y ciertos excesos narrativos pueden desorientar, la película se consolida como un thriller psicológico de atmósfera potente y mirada autoral. Un rompecabezas cinematográfico que no se resuelve con facilidad, pero que deja una huella en quien acepta el desafío de reconstruirlo.

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