Prime Video
Crítica de “El robo perfecto: Pantera”: Gerard Butler y otra incursión en el film de atracos
El robo perfecto: Pantera (Den of Thieves 2: Pantera, 2025) traslada la acción de su predecesora a Europa, donde un grupo de élite planea robar la denominada “Ciudad de las Joyas”.
“Big Nick” O'Brien (Gerard Butler) sigue las pistas de una operación en uno de los Centros Mundiales de Diamantes, situado en Amberes, Bélgica. Al descubrir que Donnie Wilson (O’Shea Jackson Jr.) es parte del equipo de ladrones, uno de los responsables del robo al banco de la reserva federal de Los Ángeles en el film anterior, decide formar parte del casi imposible atraco. La policía por un lado y la mafia italiana por el otro, pujarán al equipo por recuperar la ansiada piedra dorada.
El film escrito y dirigido por Christian Gudegast sigue la misma lógica que su predecesora: no importa tanto el atraco en sí mismo como la demostración que delincuentes y policías -y en este caso también mafiosos- son la misma cosa. Tipos pesados, violentos, y socialmente inaceptables.
Esa delgada línea que divide el bien y el mal encontraba en El robo perfecto (Den of Thieves, 2018) sus fronteras difusas y lo mismo sucede aquí. Por eso se entiende que el personaje de Nick pueda hacer equipo con los delincuentes con quienes comparte mayores hábitos y costumbres que con la policía local.
Dicho esto, la película carece de acción. El robo propiamente dicho recién se ejecuta pasada la mitad de la proyección. Una larga planificación y sobre todo, descripción de personajes que, en parte, ya conocíamos de la película anterior. Esto, sumado la seriedad inaudita con que todo se cuenta, cargan a la trama de una densidad agotadora.
Sin embargo, quienes disfruten de ver al héroe de la geopolítica estadounidense en acción encontrarán una producción sólida, que se apoya en la figura de Gerard Butler como símbolo del estilo violento que caracteriza la intervención de Estados Unidos en el resto del mundo.