2025-04-25

Max

Crítica de “Thelma”: June Squibb y una heroína inesperada en la tercera edad

El cine independiente sigue encontrando formas frescas y conmovedoras de narrar historias que abordan las complejidades de la vida. Thelma (2024), estrenada en el festival de Sundance, es un ejemplo claro de ello. Dirigida por Josh Margolin, en su debut como director, la película es una comedia de acción que se adentra en el ocaso de la vida con una mezcla de nostalgia, humor negro y un sentido de aventura que recuerda a los grandes clásicos del género.

Thelma (June Squibb) es una mujer de 93 años que se encuentra atrapada en la monotonía de su rutina diaria. Cuando es víctima de una estafa telefónica, decide tomar las riendas de su vida y emprender una misión que la llevará a enfrentarse a villanos, recorrer largas distancias y demostrar, tanto a sí misma como a los demás, que todavía puede valerse por sí sola.

Thelma, más allá de ser una simple comedia de enredos, es una reflexión profunda sobre la utilidad y el valor de las personas en una sociedad que a menudo margina a los más jóvenes y a los ancianos. Thelma y su nieto Danny (Fred Hechinger) forman un dúo entrañable, en el que ambos se enseñan y aprenden mutuamente, encontrando en su relación la fuerza para desafiar los estereotipos y enfrentar sus propias inseguridades.

Margolin, quien también escribió el guion y editó la película, utiliza un estilo visual que evoca los clásicos del cine policial televisivo, con planos que capturan la esencia de la vida cotidiana de Thelma. Los títulos de crédito nos presentan una serie de objetos domésticos, como flores y bordados, que contrastan con la posterior odisea de su protagonista, marcando el tono nostálgico y melancólico de la historia.

El reparto es otro de los grandes aciertos de la película. Junto a Squibb y Hechinger, destacan figuras como Malcolm McDowell (La naranja mecánica, 1971), Richard Roundtree (Shaft, 1971), y Parker Posey (Una chica divertida, 1995), quienes aportan profundidad y carisma a sus respectivos personajes. Cada uno de ellos contribuye a enriquecer la trama, ofreciendo una variedad de matices y metatextos al relato.

La banda sonora, compuesta por Nick Chuba (Shogun), es el acompañamiento perfecto para la historia, mezclando elementos de comedia y acción que refuerzan el carácter de fábula moderna que tiene Thelma. Chuba, conocido por su trabajo en televisión, logra capturar el tono ligero y, al mismo tiempo, emotivo de la película, subrayando los momentos clave con una sensibilidad admirable.

Thelma es más que una comedia sobre la tercera edad. Es una celebración del espíritu humano, de la capacidad de superación y de la importancia de las relaciones intergeneracionales. La película nos invita a reflexionar sobre el concepto de utilidad en nuestra sociedad, y nos recuerda que, independientemente de la edad, siempre hay espacio para la aventura, el crecimiento y la redención.

Josh Margolin dedica Thelma a su abuela, a quien rinde un emotivo homenaje a lo largo de la película. Con este debut, Margolin se posiciona como una nueva voz en el cine independiente, capaz de combinar humor, acción y reflexión en una propuesta que sin duda será recordada en la próxima temporada de premios.

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