2025-04-11

Teatro Picadero

Belén Pasqualini homenajea a su abuela en escena a través de “Christiane: un bio-musical científico”

Un piano y dos lienzos se encuentran sobre el escenario, mientras los espectadores ingresan a la sala y se sientan en sus respectivas butacas. Minutos después, aparece Belén Pasqualini e invita al público a descubrir durante una hora la historia de vida de su abuela, Christiane Dosne Pasqualini, referente fundamental de la ciencia a nivel internacional en la investigación de la leucemia. Todo esto sucede en el marco de Christiane, una biografía musical científica, escrita, dirigida y protagonizada por la artista, que se presenta los domingos por la tarde en el Teatro Picadero.

El espectáculo profundiza en la vida de Christiane, científica de origen francés -criada en Canadá- que llegó a las pampas en 1942 para sumarse a las filas del investigador Bernardo Houssay. Fue científica, mamá, esposa y la primera mujer que integró la Academia Nacional de Medicina en Argentina.

Detrás de escena: entrevista con Belén Pasqualini

¿Qué circunstancia te motivó a hacer esta obra que homenajea a tu abuela?

Fue sentir que no era eterna, que se iba a morir. Todos nos vamos a morir, pero hay veces que nos olvidamos. A ciertas personas las ponemos en un lugar, queremos que queden embalsamadas. Hay un día en el que crecés y no te das cuenta. Ahí dije: "Esta mujer no es eterna. ¿Cómo hago para agarrarla? ¿Cómo hago para ponerle stop y que quede? ¡Hago una obra!”. Y ahí la tengo para irle a charlar todas las veces que quiera.

Tras realizar múltiples funciones alrededor del mundo, y de los años, ¿en qué sentís que estás dialogando con ella en esta temporada?

La conversación es siempre distinta y, a la vez, la misma. Las obras todo el tiempo nos revelan cosas nuevas. Hay días que cuestan más que otros. Hoy, en particular, creo que mi abuela me vino a inyectar energía. Hay veces que la juventud le inyecta energía a la tercera edad, y otras veces es al revés. Existe una fortaleza oculta en nosotros mismos que simplemente es cuestión de activar ese botón. Eso es un poco lo que siento que hoy me vino a susurrar al oído mi abuela.

En un momento del relato te preguntás en qué se parecen una madre y una científica/investigadora. Pensando en tu rol como artista, ¿en qué considerás que se asemeja a una científica/investigadora?

¡En muchas cosas! Están más cerca el arte y la ciencia de lo que a veces se suele decir. Con esta obra descubrí que hay un montón de eventos a lo largo de todo el globo que fusionan ciencia y arte. Ambas disciplinas tienen lo metódico, el factor pregunta, parten de una hipótesis que se va a descubrir. Hay un experimento artístico o científico, que es sumamente empírico y comprobable. Lo empíricamente comprobable en el arte es a través de la respiración que te devuelve el público, una y otra vez, en un acto vivo y tangible.

Volviste al escenario del Teatro Picadero, ¿qué tiene de particular regresar a esta sala?

¡Me encanta este escenario! Es un micro mundo, te envuelve la platea con esa forma semicircular, donde entra mucha gente, pero, paradójicamente, no se pierde la intimidad. Es lindo que crezca hacia arriba la platea. Un poco siento que el público me va “vomitando” -en un buen sentido- lo que siente para abajo, y me cae.

Una de las canciones refiere al salto que uno puede dar al vacío, con distintas búsquedas. En tu caso, ¿qué salto considerás que estás dando hoy?

Es el acto valiente de moverte. Hay una frase célebre que dice: "Dios me dio el coraje de cambiar lo que puedo cambiar, la paciencia para aceptar lo que no, y la sabiduría para reconocer la diferencia". Si te diste cuenta que algo es cambiable, tenés que atreverte a dar el salto, con lo que cueste, con el abismo que hay en el medio, y no necesariamente sabiendo lo que vas a agarrar cuando sueltes lo previo. Para mí, se resignifica desde ese lugar, y en la obra, puntualmente, es tratar de resignificar la pérdida de un ser querido. Es como mudarme de forma, de cómo vivo esa transición de lo corporal a otra cosa.

Tomar nota

Christiane: un bio-musical científico se presentará los domingos 13, 20 y 27 de abril a las 16 en el Teatro Picadero, ubicado en Pasaje Enrique Santos Discépolo 1.857, Capital Federal. Las entradas pueden adquirirse en la boletería y en Plateanet.

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