2024-09-07

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Crítica de "Disco, Ibiza, Locomía": Ascenso y caída de un ícono del dance de los 80

Locomía fue una de las bandas más icónicas de los años 80 y 90, nacida en el contexto del auge de la movida madrileña y el ambiente hedonista de Ibiza. Con una estética inconfundible que combinaba abanicos gigantes y trajes extravagantes, no solo revolucionaron la música dance, sino que se convirtieron en un fenómeno visual que fusionaba moda, espectáculo y provocación. En el centro de esta revolución estaba Xavi Font (Jaime Lorente), el líder carismático que marcó el camino del grupo. Sus éxitos como "Locovox" y "Fiesta Latina" resonaron en discotecas de todo el mundo, pero tras el brillo de los reflectores, la historia era mucho más intrincada y tumultuosa.

Pioneros del electrodance en español, Locomía no solo conquistó Europa, sino que extendió su fama hasta Latinoamérica, de la mano de su productor José Luis Gil (interpretado por Alberto Ammann). A pesar de la falta de experiencia musical de sus miembros, Gil supo ver el potencial único del grupo, llevándolos al estrellato. Sin embargo, este ascenso vertiginoso tuvo un costo elevado: pronto emergieron tensiones internas, diferencias artísticas y, sobre todo, choques de egos que erosionaron la cohesión de la banda. La película retrata esta compleja dinámica con una narrativa que, aunque ágil, resulta algo esquemática y lineal, exponiendo tanto los momentos de éxito fulgurante como las sombras que acechaban detrás de su popularidad.

En una época donde ser abiertamente gay representaba un riesgo significativo para la carrera de un artista, los miembros de Locomía enfrentaron la presión de ocultar su orientación sexual para preservar su viabilidad comercial. La película no esquiva esta realidad y la aborda con franqueza, reflejando las tensiones sociales del momento y contrastando con la mayor aceptación que hoy en día tienen los artistas de la comunidad LGTBIQ+.

Disco, Ibiza, Locomía despliega un colorido festín visual que refleja el ascenso meteórico del grupo, mientras su narrativa nos permite vislumbrar los conflictos que se desarrollaban tras bambalinas. Aunque algunos aspectos de la vida del grupo solo son tratados de manera superficial, la película ofrece una ventana a una era de excesos, no solo en lo que respecta a la vida nocturna, sino también a las batallas internas por la creatividad y la autenticidad artística. Locomía, más allá de ser un fenómeno global, es presentado como una tragedia que ejemplifica la colisión constante entre el marketing y la integridad artística.

El impacto de Locomía en la cultura pop es innegable, y aunque la película podría haber profundizado más en las complejidades personales y creativas de sus integrantes, su legado sigue siendo significativo. En un momento histórico marcado por la nostalgia, Disco, Ibiza, Locomía nos recuerda que detrás del glamour y el éxito siempre hay historias no contadas, llenas de matices y contradicciones que esperan ser descubiertas.

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