Salas
Crítica de “El primer día de mi vida”: Genovese reflexiona sobre la existencia con Toni Servillo
En una noche lluviosa, distintos individuos son rescatados por el intrigante Uomo antes de tomar la decisión más drástica de sus vidas. Genovese, conocido por su enfoque lúdico y su habilidad para mezclar lo cotidiano con lo extraordinario y fantástico, vuelve a demostrar su destreza en El primer día de mi vida (Il primo giorno della mia vita, 2023).
Con la aclamada y multi-adaptada Perfectos desconocidos (Perfetti sconosciuti, 2016), el italiano nos ofreció un juego de secretos revelados a través de los teléfonos móviles. Con El precio de un deseo (The Place, 2017), nos planteó una reflexión sobre las consecuencias de los deseos. En esta nueva entrega, Genovese continua su exploración sobre la humanidad, pero esta vez abarca temas como la desesperanza, la soledad, la discriminación y la frustración enfrentando a sus personajes con un futuro sin ellos.
Mantener en secreto la identidad del hombre misterioso, interpretado por el gran Toni Servillo (La gran belleza), será un acierto para conservar una narrativa templada hasta estallar en su clímax. Uomo, quien aparecerá en el momento exacto en que los personajes están a punto de suicidarse, les ofrece una semana para reconsiderarlo, mostrándoles cómo sería el mundo sin ellos y la posibilidad de revertir sus decisiones. Genovese teje una narrativa intrigante que nos interpela, llevando a los personajes, y al público, a cuestionarse sobre el valor de la vida y el impacto de su ausencia.
Adaptada de la novela homónima del propio director, la película recuerda a Qué bello es vivir (It's a Wonderful Life, 1946) de Frank Capra, aunque sin la época festiva como punto de ebullición. A diferencia de intentos fallidos contemporáneos como Belleza inesperada (Collateral Beauty, 2016), con Will Smith y Kate Winslet, que recurre a filosofía barata de libros de autoayuda, el realizador europeo profundiza en temáticas actuales a través de escenas cargadas de música emotiva que a veces caerán en lo lacrimógeno y lo edulcorado. ¿Conoces a Joe Black? (Meet Joe Black, 1998) se vendrá a nuestra mente, pero todo desde una postura lúdica, coral y heterogénea.
A pesar de que El primer día de mi vida parecerá, en ciertos momentos, una típica película estadounidense que veremos en la televisión abierta un domingo por la tarde, Genovese demuestra su habilidad como narrador al introducir un giro final que replantea todo lo que hasta acá hemos visto y que tiene relación con la identidad de Uomo. Sin embargo, este cierre sorpresivo no logra escapar del riesgo de volver a caer en los clichés del género, con un desenlace que no evitará el sentimentalismo.
Más extensa de lo necesario y con un elenco destacado que incluye, además, a Valerio Mastandrea (Perfectos desconocidos) y Margherita Buy (Mia Madre), el largometraje medita sobre cómo reaccionamos ante los límites de la existencia, aunque demuestra que no siempre es efectivo abusar de lo fantástico en una historia que debate sobre la vida y la muerte. Esto, tal vez, será lo que comenzará a replantearse Genovese.