Cine regional en Misiones
Festival de Cine de Oberá: "Gente de la ruta" llenó dos salas en la apertura de la 23ª edición
La película de Lucas Koziarski, filmada en Oberá con actores y equipo técnico de la ciudad, inauguró el festival con el Cine Teatro completo y una segunda sala en el Casino Oberá. La programación continuará hasta el sábado 10 de octubre.
Gente de la ruta, del director obereño Lucas Koziarski, abrió la 23ª edición del Festival de Cine de Oberá con una convocatoria que obligó a ampliar el espacio de exhibición. El Cine Teatro Oberá completó su capacidad, con más de 400 espectadores, y quienes no pudieron ingresar fueron derivados a una segunda sala en el Casino Oberá, que también se llenó.
El estreno provincial reunió al público alrededor de una producción filmada íntegramente en la ciudad, con actores, actrices y trabajadores del sector audiovisual local. La presencia de vecinos en ambas salas puso de manifiesto el vínculo entre la realización cinematográfica y la comunidad que aportó sus escenarios, sus voces y su trabajo a la película.
Gente de la ruta: una película de Oberá sobre la violencia de género
La violencia de género ocupa el centro de Gente de la ruta, una ficción dramática que desarrolla su historia en Oberá. Antes de su presentación en Misiones, la película tuvo su estreno en el BAFICI, integró la programación de otros festivales y fue exhibida en el MALBA.
Su llegada a las salas de la ciudad donde se realizó incorporó otra dimensión a ese recorrido: la posibilidad de que el público reconociera en pantalla lugares y personas de su entorno. La convocatoria permite observar cómo una producción local puede generar interés a partir de esa relación entre la historia que cuenta y el territorio donde fue filmada.
La apertura del festival ofreció, además, un espacio para reunir al equipo de la película con los espectadores y dar visibilidad al trabajo audiovisual que se desarrolla en Misiones.
Apertura con cine regional y accesibilidad
La inauguración incluyó el descubrimiento de una placa en la entrada del Cine Teatro Oberá, con la presencia de la actriz y guionista cubana Mirtha Ibarra.
Antes del largometraje de Koziarski se proyectó La luna despojada, dirigido por Roly Ruiz y filmado en Chaco. El cortometraje cuenta con interpretación en lengua de señas en pantalla y aborda la accesibilidad al cine.
“Es un honor que nuestra producción esté en la apertura”, expresó Ruiz durante la presentación. El realizador cerró su intervención con una referencia al encuentro y a la producción audiovisual del territorio: “Viva el Oberá en Cortos y viva el cine regional”.
La ceremonia también contó con interpretación simultánea en lengua de señas argentina. Fabián, asesor lingüístico del corto y persona no oyente, planteó la necesidad de ampliar estas prácticas: “Pienso que podemos hacer cine accesible y queremos avanzar”.
Festival de Cine de Oberá: programación hasta el 10 de octubre
Bajo la consigna “creer, crear y ver cine Entre Fronteras”, la 23ª edición se desarrollará hasta el sábado 10 de octubre, con 12 largometrajes y 111 cortometrajes, además de talleres, charlas, actividades para las infancias y propuestas comunitarias.
El festival cuenta con 22 sedes distribuidas en ciudades de Misiones, Santa Fe y Formosa, y también en Cuba, Paraguay y Brasil. Entre los participantes de esta edición se encuentran Jazmín Stuart, Juan Ignacio Machado y Mirtha Ibarra.
Uno de sus ejes es el Foro Entre Fronteras, que reúne producciones de Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay. La programación incluye la sección Estrenos Cortometrajes Entre Fronteras, un homenaje al cine cubano y una conmemoración de los 50 años del golpe cívico-militar de 1976.
También habrá una muestra de cine comunitario, un programa de pruebas documentales, películas infantiles latinoamericanas y propuestas de festivales invitados. Los espacios de formación contemplan talleres y una maratón de coproducción estudiantil, con seis instituciones universitarias de Argentina, Paraguay, Brasil y Uruguay.
La apertura con Gente de la ruta condensó uno de los propósitos del encuentro: facilitar la circulación del cine regional y acercarlo a sus públicos. En Oberá, esa relación tuvo una expresión concreta: dos salas completas para una película realizada en la propia ciudad.