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Crítica: “Beso de tres”: Zoey Deutch y un trío que se sale de control

Zoey Deutch, junto a Jonah Hauer-King y Ruby Cruz, protagoniza una comedia dramática de premisa audaz que intenta abordar temas tabú con un tono revolucionario.

Crítica: “Beso de tres”: Zoey Deutch y un trío que se sale de control
martes 02 de diciembre de 2025

Beso de tres (The Threesome, 2025) nos presenta a Connor (Jonah Hauer-King), un joven reservado, secretamente enamorado de Olivia (Zoey Deutch), una chica avasallante e irreverente. Una noche, ambos conocen a Jenny (Ruby Cruz), y el encuentro culmina en un trío. Este evento enciende la relación entre Connor y Olivia, cuyo amor florece rápidamente al punto de planear una vida juntos. El idílico romance se desmorona de forma abrupta cuando, poco tiempo después, tanto Jenny como Olivia quedan embarazadas de Connor, arrastrando a los tres protagonistas a un viaje inmanejable hacia la responsabilidad y la madurez forzada.

Con una premisa tan arriesgada y fuera de lo común, Beso de tres comienza con un pie prometedor, exhibiendo un tono adulto y detallado que se apoya en lo reflexivo y evade la comedia fácil o el absurdo. No obstante, a medida que la trama avanza, el film introduce los temas tabú y transiciona rápidamente hacia una clásica comedia de enredos.

El principal problema surge en la incongruencia del tono: la historia se desarrolla bajo un excesivo dramatismo. Si bien esto funciona en situaciones puntuales, termina por desdibujar el concepto central, desencajando con los elementos cómicos o audaces que prometía. Para dinamizar la trama, la película se divide en episodios marcados por las etapas del doble embarazo, un recurso que, al menos, permite un desarrollo a largo plazo y evita que el relato se sienta precipitado.

El conflicto principal —el inusual doble embarazo— tenía el potencial de convertir el film en una comedia de errores explosiva y única. Sin embargo, lo que se expone es una serie de decisiones equivocadas por parte de los tres, siendo Connor el más señalado. Sus acciones perjudican constantemente la situación, exponiéndolo como un personaje con una personalidad profundamente egoísta que Olivia y Jenny deben manejar.

A pesar de tener múltiples temáticas sustanciales para explorar —dada la rareza de la situación—, la película opta por el camino más seguro. Ignora por completo los temas más disruptivos que exhibió en su planteamiento inicial (ni siquiera profundiza en el concepto de los tríos, uno de los conflictos detonantes). En un giro frustrante, el guion decide apuntar a lo más conservador, desatendiendo el primer acto para centrarse casi exclusivamente en la relación "afectada" entre Olivia y Connor y su reacción al embarazo de Jenny.

Esta supuesta subtrama romántica se siente forzada e inexistente. No solo carece de la química o la complicidad necesaria para enganchar al espectador, sino que se compone de secuencias que se perciben manipuladoras y artificiales, buscando disfrazarse de romance. Peor aún, un giro tardío intenta limpiar la imagen de Connor, presentándolo como una buena persona sin haber hecho el trabajo necesario para ganarse esa redención.

Beso de tres busca ser una película profunda y disruptiva al mostrar abiertamente una consecuencia impensable de un encuentro sexual, pero en la práctica, resulta ser demasiado frívola. La falta de un desarrollo sólido en los personajes y la decisión de virar hacia el punto de vista más conservador, rozando lo político para no ofender ni salirse de los estándares comerciales, le restan toda seriedad, acercándola peligrosamente a una producción con el sello Hallmark.

4.0
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