2026-10-27

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Crítica de "Viernes 13": Jason Voorhees ha vuelto para la suerte de sus fans

Viernes 13 (Friday the 13th, 2009) se sostiene, en buena medida, gracias a la presencia de Jared Padalecki como protagonista, un actor que remite rápidamente a Supernatural, la serie en la que también ocupa un papel central. Este vínculo constituye, quizás, un excelente puente para que los adolescentes y los fanáticos de la serie se acerquen a la película, casi como si estuvieran ante un capítulo más de las aventuras sobrenaturales de sus protagonistas.

Un grupo de estudiantes bastante promiscuos llega a acampar a las inmediaciones de Crystal Lake (Lago Cristal). Allí, Clay (Jared Padalecki) los ayudará a buscar a su hermana desaparecida en la zona. Sin embargo, en lugar de encontrarla, el grupo se topará con Jason, quien no tardará en despacharlos. Las chicas son despampanantes y los muchachos parecen surfistas recién salidos del gimnasio. A partir de ahí, desfilan los estereotipos habituales de la saga: el malo, el bueno, la sexy, el rapero y el oriental.

El entorno de Crystal Lake se presenta ahora mucho más hostil, con una fotografía de aspecto realista y escenarios que remiten al terror contemporáneo, como El despertar del Diablo (The Hills Have Eyes, 2006). Viernes 13 no es simplemente una entrega más: se trata de un nuevo comienzo, adaptado a los tiempos que corren. La película apuesta por una estética áspera, sucia y visceral. Jason corre, persigue y golpea; es un personaje más físico y, dentro de su monstruosidad, más humano. Por momentos, incluso, recuerda a Jason Bourne, el protagonista de Identidad desconocida, aunque aquí sus habilidades están al servicio de una carnicería mucho menos sofisticada.

Olvidemos, entonces, las once entregas anteriores: esta es la versión de Jason para el presente, un encantador psychokiller que por estos días conquista la taquilla argentina. No ganará un Oscar —al menos, no por ahora—, pero, si alguna vez llega a tenerlo entre las manos, seguramente sabrá cómo utilizarlo para partir unas cuantas cabezas. Y en eso, precisamente, reside buena parte de su atractivo: Viernes 13 sabe qué ofrecerle a su público y cumple con creces su cometido de entretener.

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