Gaumont - Sábado 24 de octubre a las 20 hs.
Crítica de “El camino contrario”: el rockumental sobre El Corte y el enigma de Hernán Reyna
La historia del rock nacional suele organizarse alrededor de nombres, discos y movimientos que lograron trascender su época. Pero ¿qué sucede con aquellos artistas cuya influencia no se tradujo en popularidad y cuyas trayectorias quedaron interrumpidas antes de alcanzar una mayor difusión? El camino contrario. La historia de Hernán Darwin Reyna y El Corte (2026) parte de esa pregunta para reconstruir la experiencia de una banda de post-punk porteña que desarrolló una identidad musical alejada de las convenciones comerciales.
Mientras Virus, Soda Stereo, Los Abuelos de la Nada, Sumo y Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota se consolidaban, El Corte transitaba un camino menos convencional. Sin embargo, su historia también habla de una época en la que la apertura democrática convivía con la crisis económica y con las dificultades de una cultura independiente que debía encontrar sus propios espacios de expresión. El post-punk de El Corte, con su oscuridad y su distancia del optimismo pop, permite explorar otra cara de aquellos años.
El documental busca establecer qué lugar ocupó El Corte en la escena de los años ochenta, pero también aproximarse a Hernán Darwin Reyna, su figura más enigmática, a través de los testimonios de quienes compartieron con él una etapa decisiva de sus vidas. Javier Calamaro, Pablo Martin, Federico Oldenburg y Leonardo Ramella aportan sus perspectivas sobre la formación del grupo, las composiciones, las grabaciones y las circunstancias que condujeron a su separación. Pero el relato adquiere otra dimensión cuando se concentra en Reyna, un músico cuya personalidad parece resistirse a cualquier explicación definitiva. Las imágenes de archivo permiten observar gestos, actitudes y momentos para construir el retrato de un artista cuya obra y trayectoria no llegaron a desarrollarse de la manera que sus compañeros imaginaban.
Dirigido por Flores, periodista, músico y director de Rolling Stone Argentina, junto con Wain, periodista y realizador, El camino contrario utiliza la investigación musical para interrogar la construcción de los relatos culturales. En ese sentido, la película pone en relación dos historias que no pueden separarse del todo: la de El Corte como proyecto colectivo y la de Reyna como individuo cuya vida tomó un rumbo diferente al de sus compañeros. La reconstrucción de ambas trayectorias permite pensar también en las limitaciones de una historia del rock que, con frecuencia, termina confundiendo trascendencia artística con éxito comercial.
El camino contrario demuestra que la historia del rock también se construye a partir de aquellas canciones y trayectorias que, lejos de la consagración, todavía esperan ser escuchadas.