2026-08-05

Salas

Crítica de “Canelones”: Darío Barassi y la comedia que nació de un juego literario de Hernán Casciari

Canelones (2026) es la segunda película impulsada por Orsai Audiovisual a través del sistema de crowdfunding, aunque la cuarta en llegar a los cines, consigue capturar con precisión el tono y el espíritu del imaginario literario de Hernán Casciari. Si bien el proyecto fue desarrollado inmediatamente después de La uruguaya (2022), los estrenos de las películas protagonizadas por Diego Peretti (La muerte de un comediante) y Emiliano "Dibu" Martínez (Dibu Marínez: El pibe que ataja el tiempo) se adelantaron en el calendario.

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Canelones es, probablemente, la película más autorreferencial de Casciari hasta la fecha. El propio escritor se convierte en personaje, interpretado por Darío Barassi, a partir de un episodio autobiográfico ocurrido en 2015. Mientras realizaba una serie de lecturas en su ciudad natal, Mercedes, su madre (Verónica Llinás) desaparece inesperadamente. Ese misterio reabre viejas heridas familiares y lo obliga a revisar el vínculo con ella y con la memoria de su padre fallecido. Junto a su amigo Chiri (Agustín "Rada" Aristarán), emprende una investigación con aires de Sherlock Holmes para encontrarla, que termina conectándose con uno de sus propios cuentos.

La película se vale de ese punto de partida para explorar la delgada frontera entre autobiografía y ficción. La pregunta que sobrevuela el relato ¿si es legítimo transformar cualquier experiencia personal en material artístico? o ¿hasta dónde puede llegar un autor cuando su historia involucra a otras personas?; se contestan en el film con naturalidad en una narración que combina humor, misterio y drama.

Ese equilibrio entre géneros constituye su principal virtud. Pasar del conflicto íntimo al thriller, con momentos de humor absurdo y grotesco, supone un riesgo que pocas veces encuentra buenos resultados en el cine argentino. Canelones lo consigue gracias a un guion de Christian Basilis, Josefina Licitra, y el propio Hernán Casciari, que administra con inteligencia los cambios de registro, y a un elenco que comprende perfectamente el tono de la propuesta. Actores con amplia experiencia en la comedia logran aliviar las situaciones más tensas sin desactivar su carga emocional.

Esa combinación le permite a la película dirigida por Christian Basilis y Ana Laura Gussoni conservar un profundo humanismo incluso en sus pasajes más oscuros. Los personajes resultan cercanos y entrañables a pesar de sus contradicciones, lo que favorece la empatía del espectador en una historia atravesada por vínculos familiares rotos, culpas persistentes y reconciliaciones tardías. En ese sentido, el trabajo de casting es uno de los grandes aciertos de la producción, ya que cada intérprete encuentra con precisión el registro que exige el relato.

Como ocurre con las producciones independientes de Orsai Audiovisual, las limitaciones de presupuesto se perciben pero nunca se convierten en un obstáculo. La puesta en escena recurre a soluciones creativas y la estética visual acompaña con eficacia los constantes desplazamientos temporales entre recuerdos, libros y experiencias personales. Esa construcción narrativa remite directamente a la manera en que Casciari escribe sus cuentos, donde la memoria y la ficción dialogan permanentemente.

El resultado es una adaptación que logra trasladar al cine la esencia del universo del escritor. Hasta el momento, Canelones se convierte en la propuesta más sólida y conseguida surgida de Orsai Audiovisual, una película que encuentra en el cruce entre la confesión íntima y el juego literario su mayor fortaleza.

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