2026-06-01

Salas

Crítica de "El mago del Kremlin": el arquitecto invisible del poder de Putin

Basada en la novela homónima de Giuliano da Empoli, El mago del Kremlin (Le Mage du Kremlin, 2025) sigue el recorrido de Vadim Baranov (Paul dano), un productor televisivo que abandona el mundo del entretenimiento para convertirse en una de las figuras clave del círculo de Vladimir Putin (Jude Law). La película utiliza su trayectoria para recorrer más de una década de historia rusa, desde los años posteriores a la caída de la Unión Soviética hasta la consolidación de un modelo político sustentado en el control de la información, la construcción de relatos y la concentración del poder.

La estructura narrativa se apoya en flashbacks y en una mirada retrospectiva que permite observar cómo los mecanismos de la comunicación política fueron reemplazando progresivamente a las instituciones democráticas. A través de reuniones privadas, campañas electorales y operaciones mediáticas, la película expone la transformación de una democracia naciente en un sistema vertical donde la percepción pública se convierte en un territorio de disputa permanente. La relación entre Vadim y Putin funciona como el eje dramático que articula esa evolución histórica.

La dirección de Olivier Assayas evita el énfasis discursivo para concentrarse en los procedimientos. La puesta en escena privilegia despachos, pasillos, estudios de televisión y espacios de negociación donde se toman decisiones capaces de alterar el destino de millones de personas. El guion, escrito junto a Emmanuel Carrère, integra acontecimientos históricos como la guerra de Chechenia, el hundimiento del submarino Kursk, la influencia de los oligarcas y la anexión de Crimea, incorporándolos como parte de un entramado político que nunca pierde de vista la dimensión humana de sus protagonistas.

Paul Dano construye a Vadim Baranov desde la observación y el cálculo, evitando cualquier lectura simplificadora del personaje. Jude Law, por su parte, reproduce los gestos, silencios y formas discursivas de Putin sin recurrir a la caricatura. La dinámica entre ambos permite comprender cómo la política contemporánea se articula muchas veces a partir de relaciones personales, lealtades circunstanciales y estrategias comunicacionales diseñadas para moldear la opinión pública.

Más que una biografía política, El mago del Kremlin propone una lectura sobre la construcción de los liderazgos contemporáneos y sobre el papel que desempeñan los medios en ese proceso. La película observa cómo la verdad puede convertirse en una herramienta negociable cuando el objetivo es preservar una estructura de poder. En ese sentido, el film encuentra su mayor interés en mostrar que los acontecimientos históricos no son únicamente el resultado de decisiones políticas, sino también de narrativas cuidadosamente diseñadas para ser aceptadas por la sociedad. El resultado es un retrato de la Rusia moderna que utiliza el thriller político para examinar la relación entre comunicación, autoridad y control.

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