2026-04-03

Salas

Crítica de “La mujer del río”: Néstor Mazzini y un potente cierre de trilogía a la inversa

La mujer del río (2025) es un inquietante drama narrado en forma de thriller y en orden inverso, para dar cuenta del calvario de un padre y una madre separados y una hija preadolescente de rehén. La historia continúa con los eventos de 36 horas (2019) y Cuando oscurece (2022), películas anteriores de Néstor Mazzini, con los mismos actores y personajes. Con este film cierra la trilogía denominada “autoengaño”.

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Es muy difícil no hablar del argumento de la película porque los sucesos de la disputa legal entre ambos padres se van desencadenando con el correr de los minutos y de forma sutil, y en parte suceden en los filmes anteriores, quedando en esta producción fuera de campo. Lo que vemos en un principio es a un padre (César Troncoso) desencajado con arranques de violencia que le cuesta controlar, y a una madre (Andrea Carballo) aterrorizada por la cercanía y el posible ataque de este hombre. Él es Pedro y ella Érica, juntos son padres de Flor (Matilde Creimer Chiabrando), la niña en disputa en su conflictiva relación. Pedro tiene una perimetral y está dispuesto a seguir de cerca a su hija a pesar de todo.

La película empieza con la forma de Cabo de miedo (Cape Fear, 1991), con una mujer acosada por el hombre que acaba de salir de prisión. En toda esa primera parte el punto de vista reposa en Érica y, tal vez por eso, tenemos una percepción monstruosa de su ex marido. Pero Pedro no es un delincuente. Es un padre desesperado que busca controlar sus emociones para que los jueces y abogados acepten que visite con mayor regularidad a su hija. 

Sucede que el relato narra de atrás para adelante los acontecimientos al estilo de Memento (2000), sugiriendo de manera sutil la información necesaria para comprender las reacciones extremas de uno y de otro. La información sobre Pedro en la segunda mitad le brinda humanismo al personaje y uno entiende su postura, como también la postura de la madre, haciéndonos partícipes del conflicto de suma tensión.

La mujer del río es un drama familiar al estilo de Kramer vs. Kramer (1979) pero presentado en forma de un thriller arrollador, tenso, asfixiante. El periplo legal, la incomunicación entre adultos, no solo no se resuelve, sino que también, intensifica la impotencia de unos y otros y genera aún mayor violencia entre ambos. Por supuesto la víctima principal es la niña que sufre al ver a sus padres pelear, y sus deseos pasan a un segundo plano.

Nestor Mazzini hace una película adulta, angustiante, de problemas sin solución. Y lo hace gracias a una entrega absoluta de su dupla protagónica. Porque si bien todo el reparto está muy bien en sus roles, el trabajo de César Troncoso y Andrea Carballo es extraordinario. Llenan de matices a sus personajes, y a través de sus gestos se cuenta la historia. El pasado frustrado, el presente de impotencia y miedo, y el dolor constante; emociones transmitidas con un realismo apabullante a través de sus interpretaciones.

La mujer del río presenta una problemática contemporánea recurrente, pero con una complejidad tan amplia e intensa como pocas producciones se animaron a realizar. La continuidad de la ex pareja de película a película agrega una capa mayor de profundidad a la historia y a la temática, indagando en la crisis interminable de una relación.

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