2025-05-02

Una obra de Massimiliano Capella

"Barbie. Celebración de un ícono": El libro que revela los secretos de la muñeca más famosa del mundo

En una época donde las identidades se negocian y el género es materia de revisión constante, Barbie sigue ahí. Imperturbable, maquillada, vestida para todas las profesiones y versiones posibles de la feminidad. Barbie como símbolo. Barbie como superficie brillante. Barbie como reflejo —¿o parodia?— de lo que aspiramos a ser. O lo que nos dijeron que debíamos ser.

Publicado originalmente por Mattel y editado en español por RBA, el libro Barbie. Celebración de un ícono, de Massimiliano Capella, es más que un recorrido gráfico por los 65 años de vida de la muñeca más famosa del mundo. Es, sobre todo, una radiografía del siglo XX tardío y de un capitalismo que convirtió a una figura de plástico en un ícono pop y político. Porque sí: aunque suene contradictorio, Barbie ha sido las dos cosas.

Dividido en cinco secciones temáticas que repasan desde su evolución física hasta su construcción como mito global, el volumen es tan meticuloso como visualmente potente. Hay algo arqueológico en cómo se aborda a la muñeca: desde los datos duros —como su nombre completo, Barbara Millicent Roberts, su color oficial en Pantone, o sus medidas irreales— hasta hitos como la primera Black Barbie, el retrato que le hizo Andy Warhol, o la introducción en 2016 de su versión curvilínea. Barbie pasó de ser la “teenage fashion model” del año 1959, a representar más de 150 profesiones, abarcando astronautas, médicas, juezas y hasta atletas paralímpicas. Es decir: todo lo que, en teoría, una mujer puede ser. Aunque siempre desde la superficie del molde.

El libro —de gran formato y más de 230 páginas a color— no sólo rescata piezas de archivo y colaboraciones artísticas, sino que también actúa como una cápsula de tiempo. Una muestra de cómo el mercado transforma las demandas sociales en productos. En palabras del diseñador Bob Mackie, citado en el apartado final “Forever… Superstar”: “Barbie es una de las pocas superestrellas que nunca cambia de verdad si no es para mejor”. Una afirmación que puede leerse tanto como homenaje como ironía.

Y sin embargo, Barbie se reinventa. Así lo confirmó su salto reciente al cine. En 2023, Greta Gerwig reescribió el relato con una película que —entre guiños a la cultura pop y autorreferencias brillantes— convirtió a Barbie en una crítica de sí misma. La versión cinematográfica protagonizada por Margot Robbie y Ryan Gosling abordó con humor y dolor temas como el patriarcado, la performatividad de género y la incomodidad de ser “perfecta”. Un gesto que le devolvió complejidad simbólica a un ícono que siempre estuvo en disputa.

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No es casual que Barbie —como Madonna o Marilyn Monroe— esté condenada a ser leída según su contexto. Porque si algo queda claro en esta obra de Capella, es que Barbie nunca fue solo un juguete. Fue —y sigue siendo— una construcción cultural hecha de contradicciones, una superficie sobre la que generaciones enteras proyectaron lo deseable, lo posible, lo ideal.

¿Puede una muñeca de plástico hablarnos del mundo? La respuesta, sorprendentemente, es sí. Porque en cada vestido, en cada cambio de cuerpo, en cada profesión que Barbie representa, hay una tensión entre la imagen y el mensaje, entre el mercado y la política, entre la infancia y la identidad. Y en esa tensión, Barbie. Celebración de un ícono encuentra su mayor valor.

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