Gran figura del audiovisual asiático
Fallece Shaji N. Karun, un visionario que iluminó en todo sentido el cine de la India
La Ciudad costera y sureña de Trivandrum es eminentemente cinéfila y cinematográfica. Y muchos de sus habitantes han vivido estas jornadas de manera muy especial, muy sentida. Es que ayer se hicieron las exequias y cremación de una de sus grandes figuras, el realizador Shaji N. Karun. Keralite y malayali. Esto es: nacido en el Estado de Kerala, bien al sudoeste de la India y de lengua malayalam, uno de los 22 idiomas hablados en el país y verbalizado por 35 millones de keralites. Tras una penosa enfermedad (un cáncer lo hizo adelgazar en los últimos meses, a su ya pequeña figura) el director y fotógrafo falleció el lunes 28 de abril a los 73 años en la ciudad de Trivandrum y hoy martes fue velado públicamente en el Cine Kalabhavan, antes de su cremación. Lo despidieron de manera solemne y sentida y habiendo recibido todos los honores del Estado. Se hicieron presentes iconos del cine, políticos, escritores y aficionados conjugando una fraternidad política, cultural y cinematográfica. Es que la humanidad y candidez de Karun no podía recibir otro tipo de homenaje.
Shaji N. Karun (Shaji Neelakantan Karunakaran), nació el 1° de enero de 1952 en Kollam/Quilon, Kerala, India. Después de estudiar en el Instituto de Cine y Televisión de Pune, se graduó como director de fotografía de casi 40 películas, con numerosos films de G. Aravindam. Su trabajo le valió el Premio Eastman Kodak a la Excelencia en 1990 durante el Festival Internacional de Cine de Hawai. En 1988 dirigió su opera prima, Piravi (The Birth), que atrajo la atención mundial y fue seleccionado en 45 festivales nacionales e internacionales de cine. Previamente había dirigido los cortometrajes Genesis (1974), Wild Life of Kerala (1979), Carnival of Tourits (1980), The Elefant Hunt (1981), Home Away From Home (1984), y Kannikal (1986). Su opera prima recibió estos galardones: Premio Charlie Chaplin en Edimburgo, el Leopardo de Plata en Locarno, la Mención Especial de la Cámara de Oro en Cannes, el Hugo de Plata en Chicago y la Medalla de Oro del Presidente de la India a la mejor película del año 1989.
Su segundo largometraje Swaham (My Own) fue la última película de la India seleccionada para competir en la sección oficial y principal del Festival de Cannes, hasta que 30 años después apareciera All We Imagine as Light (Todo lo que imaginamos como luz) de Payal Kapadia (se alzó con el Gran Premio del Jurado en 2024). Su film compitió con directores como -entre otros- Zhang Yimou, Abbas Kiarostami, Nanni Moretti, Los Hermanos Coen, Atom Egoyan, Andrei Konchalovsky, Arturo Ripstein, Alan Rudolph, Giuseppe Tornatore, Nikita Mikhalkov, Krzysztof KieÅ›lowski y Quentin Tarantino, quien finalmente se llevó la Palma de Oro con Tiempos violentos (Pulp Fiction, 1994).
Luego realizó otros dos cortos, Sham’s Vision (1996, documental) y Bhavam (1998). Y al año siguiente con su tercer largometraje, Vanaprastham: La última danza, participó de la Sección Oficial en Competencia del 15° Festival Internacional de Cine de Mar del Plata, entre el 18 y el 27 de noviembre de 1999, con esta coproducción con Francia. Su filmografía se completa con estos títulos: G.Aravindan (2000, corto), Big Man & Small World (2001, corto) Nishad (2002), Moving Focas (2006, corto), AKG (2007, corto), Kutty Srank: The Sailor of Hearts (2009), Waiting (2012, corto), Swapaanam (The Voiding Soul) (2014), Olu (She) (2018).
Según lecturas y referencias Shaji era conocido por su estudiado uso del color, la naturaleza y las sombras como poderosos motivos para retratar vidas humanas y aflicciones de anhelo y tristeza. Como director de fotografía y de cine, se atrevió a experimentar, impulsado por la creencia en su oficio y su peculiar estilo cinematográfico. Fue un verdadero pionero y uno de los pocos cineastas que llevaron el legado del cine malayalam al público internacional rompiendo todas las barreras. Pinarayi Vijayan, Ministro Principal de Kerala comentó: "Fue un abanderado del cine de la nueva ola en malayalam. Trabajó incansablemente por el progreso de la industria cinematográfica. Su muerte es una gran pérdida no sólo para la industria cinematográfica, sino también para Kerala".
Shaji Karun ha sido jurado en muchos festivales internacionales de cine y ha participado activamente en los ámbitos gubernamental y académico. Ha supervisado el lanzamiento de la primera plataforma OTT respaldada por el gobierno para crear un espacio de intercambio cultural dinámico. Ha sido el primer Presidente de la Academia Chalachitra del Estado de Kerala, la primera academia de cine y televisión de la India. Además de los premios cinematográficos recibidos por sus films, fue galardonado como Caballero de la Orden de las Artes y las Letras del gobierno francés en 2000 y recibió el Padma Shri en 2010. Los Premios Padma Shri al Servicio Distinguido es uno de los máximos honores civiles de la India. Shaji siempre abogó por un cine independiente y regional. Estaba casado con Anasuya Devaki Warrier, desde el 1 de enero de 1975, con quien tuvo dos hijos, Appu y Anil.
Le quedó pendiente realizar el film Gaadha (Legend) entre 2013 y 2020, coproducido con Polonia y Francia, que iba a contar con música del prestigioso compositor polaco Zbigniew Preisner, quien ha trabajado con la mayoría de los films de su compatriota Krzysztof Kieslowski y entre otros con el recordado argentino-brasileño Héctor Babenco y del madrileño Fernando Trueba. Sobre esta historia comentó en su momento Shaji N. Karun, como su propio sentimiento hacia la música: "La música es un milagro, donde los encantos alcanzan el silencio. Ese misterio es también una sensación importante para comprender la belleza de la vida humana. La música india es una de las más antiguas y longevas. Para muchos indios, la música está extrañamente entrelazada en su vida. Por primera vez en la historia del cine indio, esta película explorará la música clásica del sur y del norte de la India entremezclándose en una plataforma rompedora de ópera y sinfonía. La película explora los diferentes estados de ánimo del músico utilizando la metáfora del mar con su color, esplendor, belleza y fuerza siempre cambiantes".
Días antes de fallecer, Shaji N. Karun fue distinguido con el premio J. C. Daniel por su contribución al cine malayalam. Este premio fue creado en 1992 y es el máximo galardón del cine malayalam y lo concede anualmente la Academia Chalachitra del Estado de Kerala, dependiente del Departamento de Asuntos Culturales de Kerala. El galardón conmemora la contribución del cineasta indio J. C. Daniel, considerado a menudo como el «padre del cine malayalam».
Tuve el gusto y placer que conocer a Shaji a finales del 2023, cuando él mismo fue el encargado de comunicarme e invitarme a colaborar con el Festival Internacional de Cine de Kerala (IFFK). Fue el Fundador y Presidente Ejecutivo de dicho evento entre 1998 y 2001. Aunque ahora como Directivo de la Corporación de Desarrollo Cinematográfico del Estado de Kerala, estando en el festival y en el marco del Primer Mercado Cinematográfico de Kerala, me motivó a participar como periodista y programador a integrar el Panel de discusión sobre Films Indios en Festivales de Cine Internacional. De hablar pausado y tranquilo, pero preciso y conciso Shaji era una persona muy respetada y muy querida no solo por sus colegas, sino por todo aquel que se le acercase y entablase un diálogo.
Con Golda Sellam, productora cinematográfica francesa, pero hoy principalmente la Curadora (Programadora) general del IFFK y que vive en París, mantuvimos varias charlas con Shaji N. Karun para ver que mejoras y cambios se le podían realizar al festival y especialmente en este año que se cumplen 30 ediciones. Los planes seguirán con otro interlocutor, pero ya no serán los mismos. Para el final, no sin tristeza, transcribo algunas de sus palabras de despedida: “El fallecimiento de Shaji N Karun es una gran pérdida para el cine y para todos los que tuvieron el privilegio de conocerle. Su visión, humildad y dedicación al cine malayalam han inspirado a tantos. Estoy agradecida por la oportunidad de haber trabajado con él y por la confianza que depositó en mí. Su legado continuará a través de sus películas, sus contribuciones y los cineastas a los que apoyó. Gracias, señor Shaji. Por tu confianza, tu visión y tu luz".