Un libro sobre el creador de "Twin Peaks"
"Espacio para soñar:" la vida íntima de David Lynch narrada a dos voces
En Espacio para soñar (Reservoir Books), David Lynch y la periodista Kristine McKenna construyen un recorrido por la vida y la obra del cineasta. El libro, de más de setecientas páginas, combina la investigación de McKenna, basada en más de cien entrevistas inéditas a familiares, colegas, exparejas y amigos, con el testimonio del propio Lynch, que responde o amplía la reconstrucción.
El volumen articula dos líneas narrativas: McKenna reconstruye su trayectoria a partir de más de cien entrevistas con exparejas, familiares, colegas y amigos; Lynch, en paralelo, comenta y matiza esa reconstrucción desde una perspectiva personal. El resultado es una autobiografía coral que escapa al retrato hagiográfico y apuesta por un registro más humano y contradictorio.
Cada capítulo alterna la investigación periodística de McKenna con las memorias del director, quien aborda sin idealizaciones las dificultades económicas, los fracasos, las obsesiones y los dilemas existenciales que atravesaron su vida y su obra. A través de anécdotas breves, emerge su concepción del arte como un ejercicio intuitivo, ligado a la exploración de territorios desconocidos.
El libro ofrece también detalles sobre la génesis de sus principales trabajos y rastrea el modo en que su mirada sobre el mundo se fue definiendo entre tensiones familiares, experimentaciones formales y un uso consciente del azar.
"David tiene algo de genio, eso es indudable", sostiene Mel Brooks en uno de los testimonios. Otros colaboradores resaltan su capacidad para captar la psique y las emociones humanas, trasladando ese conocimiento a su obra sin renunciar a una ética del trato cotidiano basada en la amabilidad.
Más allá del cine, su práctica artística se expande a la pintura, la carpintería, la fotografía y la escritura. Durante los años 2000 también incursionó en el ámbito digital, una actividad que prolongaba su necesidad de experimentación diaria.
Alejado de la figura del artista torturado, Lynch defendía la vida doméstica y la rutina como base de su productividad. La meditación trascendental, que adoptó y promovió entre su círculo íntimo, ocupa un lugar central en su búsqueda de equilibrio personal y creativo.
Espacio para soñar se instala así como una herramienta clave para comprender no solo la trayectoria de Lynch, sino también la lógica interna que conecta biografía, obra y experimentación estética. A través de recuerdos, comentarios y reconstrucciones colectivas, Espacio para soñar plantea que, aún en contextos adversos, la imaginación puede abrir otros modos posibles de habitar el mundo.