2025-03-19

Netflix

Crítica de "Bros: Más que amigos" y la revolución de las comedias románticas LGBTIQ+ en Hollywood

En Bros: Más que amigos, Bobby (interpretado por Billy Eichner) es un hombre soltero, gay y en sus 40 años, quien ha decidido enfocarse en su carrera profesional en lugar de buscar el amor. Su proyecto principal es el primer museo de historia LGBTIQ+, un esfuerzo monumental que refleja su dedicación a la comunidad. No obstante, su vida toma un giro inesperado cuando conoce a Aaron (Luke Macfarlane), un hombre atractivo que, al igual que Bobby, tiene problemas de compromiso emocional. A pesar de sus diferencias y reticencias, ambos inician una relación que desafía los estereotipos de las comedias románticas convencionales.

La película, dirigida por Nicholas Stoller y coescrita por Stoller y Eichner, se caracteriza por su humor ingenioso y un guion que aborda con franqueza la realidad de las relaciones en el mundo gay moderno. Desde las interacciones en aplicaciones de citas como Grindr, hasta los estándares físicos impuestos por la sociedad, Bros ofrece un retrato honesto y a la vez divertido de las dinámicas dentro de la comunidad LGBTIQ+.

El punto fuerte de Bros: Más que amigos es su capacidad para satirizar las convenciones del género romántico sin dejar de ser fiel a las experiencias queer. En este sentido, la película juega con la autoconsciencia. Esta ruptura con la narrativa heteronormada es clave para entender por qué se siente refrescante dentro de un género que, hasta ahora, ha tendido a dejar de lado las historias LGBTIQ+.

El uso de los espacios y la ambientación también juega un papel importante en el tono de la película. Desde el vibrante museo LGBTIQ+ que Bobby está construyendo hasta los escenarios urbanos donde transcurre la historia de amor, la película evoca una sensación de pertenencia que resuena tanto en la comunidad queer como en el público general. El diseño de producción y el vestuario subrayan las distintas identidades dentro de la comunidad, sin caer en estereotipos superficiales.

Billy Eichner ofrece una actuación sólida que equilibra el humor y la vulnerabilidad de su personaje. Su química con Luke Macfarlane es creíble y consigue sostener la trama, lo cual es vital para cualquier comedia romántica que se precie. Ambos actores logran navegar con naturalidad los matices emocionales, desde los momentos cómicos hasta los más conmovedores, sin perder el ritmo de la película.

Nicholas Stoller, por su parte, maneja hábilmente el tono de la película. A diferencia de muchas comedias románticas que tienden hacia el sentimentalismo exagerado, Bros: Más que amigos encuentra un balance entre lo cómico y lo emocional, lo que permite que el mensaje de la película se mantenga sin perder su frescura. La dirección de Stoller asegura que, aunque el enfoque es la representación queer, las emociones subyacentes —como el miedo al compromiso y el deseo de conexión— son universales.

Bros: Más que amigos representa un paso adelante en la industria cinematográfica al ser la primera comedia romántica gay producida por un gran estudio de Hollywood. Pero más allá de su valor histórico, la película es relevante porque pone en el centro de su narrativa a personajes que rara vez han sido los protagonistas en historias de amor en el cine mainstream. El film es un homenaje al cine de comedia romántica de antaño, pero también es un recordatorio de cuánto han cambiado las cosas, especialmente en términos de visibilidad y representación.

En resumen, Bros es más que una comedia romántica: es un testimonio del progreso en la representación LGBTIQ+ en la pantalla grande y un recordatorio de que el amor, en cualquiera de sus formas, merece ser contado.

 
 
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