2024-09-11

Netflix

Crítica de "La cabaña": Una película que se pierde entre su propio mensaje religioso

La Cabaña, dirigida por Stuart Hazeldine, adapta el famoso libro de William Paul Young en una metáfora religiosa que, lamentablemente, falla en conectar con el espectador. La película, que prometía ser una reflexión profunda sobre la fe y el sufrimiento, termina siendo una narración predecible y plagada de diálogos vacíos que rozan lo superficial. Desde los primeros minutos, el espectador es bombardeado con mensajes religiosos disfrazados de consejos de autoayuda, sin dar espacio para una reflexión genuina.

La historia sigue a Mack Phillips (Sam Worthington), un padre de familia que enfrenta una tragedia tras la desaparición de su hija menor durante un campamento. Lo que podría haber sido un thriller emocional, rápidamente se convierte en una historia de conversión religiosa donde Mack recibe una carta de Dios, invitándolo a una cabaña en medio del bosque para enfrentar sus demonios. Sin embargo, el guion no logra construir una conexión emocional con el público y se diluye en un mar de frases simplistas y situaciones forzadas.

Los personajes clave, incluidos Dios (Octavia Spencer), Jesús (Avraham Aviv Alush), y Sarayu (Sumire Matsubara), intentan representar una versión amigable de la Santísima Trinidad, pero se sienten más como caricaturas que como figuras espirituales profundas. Las conversaciones entre Mack y estos personajes parecen sacadas de libros de autoayuda, restándole cualquier peso dramático a la película.

La Cabaña'intenta ofrecer un mensaje de redención, pero lo hace de manera tan explícita y moralista que termina alienando a cualquier espectador que no comparta la visión religiosa de la película. A pesar de la presencia de actores como Tim McGraw, cuya interpretación es de las pocas que destacan, la película no logra superar la mediocridad de su narrativa.

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