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Crítica de "Las Azules": Una audaz mezcla de thriller, comedia y crítica social con Leonardo Sbaraglia y Bárbara Mori
Con un guion escrito por Pablo Aramendi, Lisa Carrión, Silvia Jiménez y el propio Rovzar, la serie de diez episodios nos transporta a 1971, un año marcado por el conservadurismo y la agitación social en la Ciudad de México. En este contexto, cuatro mujeres muy diferentes —una ama de casa, una activista, la hija de un policía condecorado y una fanática religiosa experta en estadísticas— deciden desafiar las normas establecidas y unirse a un nuevo grupo policial. Esta unidad fue inicialmente creada como un truco publicitario para desviar la atención de la sociedad de un asesino serial, pero se convierte en un equipo decidido a enfrentar la injusticia y el crimen.
Uno de los aspectos destacables de Las Azules es su base en hechos reales. Las primeras mujeres policías en México enfrentaron numerosos obstáculos y presiones, un aspecto que la serie aborda con sensibilidad y realismo. Además, el misterio del asesino serial, conocido como "El Encuerador de Tlalpan", sirve como un motor eficaz para el desarrollo de la trama, con giros convincentes que mantienen la intriga.
El principal atractivo radica en su habilidad para combinar de manera efectiva elementos de thriller, comedia, drama, true crime, terror psicológico y crítica social. A medida que el número de cadáveres aumenta, las protagonistas hacen un pacto para llevar al asesino ante la justicia, una trama que mantiene a los espectadores al borde de sus asientos. Sin embargo, es precisamente la representación de la brutalidad del patriarcado y la lucha contra los ideales misóginos lo que da autenticidad y profundidad a la trama. Aunque el feminismo que presenta puede parecer ligero, su mensaje de cómo la misoginia afecta no solo a las mujeres sino a toda la sociedad es claro y contundente.
El elenco es un verdadero acierto, con Bárbara Mori (María), Ximena Sariñana (Ángeles), Natalia Téllez (Valentina) y Amorita Rasgado (Gabina) entregando actuaciones excepcionales, acompañadas por Leonardo Sbaraglia, Bruno Bichir y Miguel Rodarte. Cada personaje está cuidadosamente construido, mostrando dimensiones y matices que enriquecen la narrativa. Desde los vestuarios meticulosamente recreados con ropa original de la época hasta los uniformes y vehículos de colección, la producción visual está cuidada hasta el más mínimo detalle.
Las Azules no solo ofrece entretenimiento, sino que también invita a la reflexión sobre la violencia de género. Las críticas sociales están presentes sin perder de vista que la serie debe ser atractiva e interesante. A veces enfurece, a veces conmueve, pero siempre deja con ganas de más. Una serie imperdible que promete mantenernos enganchados hasta el último episodio.