2026-04-11

Festival de Cine Francés

Crítica de “La divina Sarah Bernhardt”, biopic sobre la reconocida estrella de cine y teatro

La divina Sarah Bernhardt (Sarah Bernhardt, la divine, 2024) dirigida por Guillaume Nicloux y escrita por Nathalie Leuthreau, es una película biográfica sobre Sarah Bernhardt (1844-1923); actriz de teatro y cine, una de las primeras en alcanzar el estatuto internacional de estrella. El largometraje representa a "La Divine" -apodada así popularmente-, como una mujer con un carácter osado y belicoso, enamoradiza, libre y dispuesta a desafiar las convenciones de su tiempo tanto artísticamente o en su vida personal. 

El relato inicia con un juego dual, al comienzo no sabemos si se trata de la representación de la muerte de Sarah o de uno de sus personajes. Al instante, notaremos que se trata de su interpretación de Margarita Gautier, la heroína de La dama de las camelias (1848). Esta elección tiene al menos dos significados: por un lado, la actriz era famosa por su performance de las escenas de muerte, en ellas profundizaba el acto de morir desde el punto de vista psicológico y sentimental; por otro lado, toda la narración es fragmentaria y posee vaivenes temporales, tal como sucede en las historias donde el protagonista está enfermo o moribundo, rememorando su vida episódicamente.

Por momentos, la narración parece tener perspectiva de género representando el empoderamiento de la protagonista, y por otros parece carecer de la misma, puesto que en líneas generales, más que una biopic sobre Sarah Bernhardt parece una historia del romance entre Bernhardt y Lucien Guitry. Al respecto, la relación amorosa entre Bernhardt y Guitry es una leyenda popular no confirmada históricamente. Al parecer, no hay pruebas contundentes de un romance real entre ellos, a pesar de que fueron grandes compañeros de escena. Sin embargo, hay evidencia de la admiración profesional mutua, ella se refería a Lucien como "el mayor actor de nuestra época". La divina Sarah Bernhardt se basa en documentos y cartas para imaginar una gran historia de amor entre ellos, incluso da a entender que Lucien fue el gran amor de su vida.

En adición, en la película aparecen representadas varias personalidades culturales de la época como Lucien Guitry (hijo de Lucien), Louise Abbéma, Alphonse Mucha, Emile Zola, Edmond Rostand y Samuel Jean de Pozzi, entre otros. También son mencionados textualmente escritores de renombre que ella conoció personalmente, como Oscar Wilde y Victor Hugo. Respecto a Mucha -uno de los exponentes principales del Art Noveau-, su éxito está vinculado al encargo de Bernhardt para una de sus obras, lo cual es representado en el filme en una breve escena. Por otro lado, también es escenificado en el largometraje, el vínculo sentimental de Bernhardt con la artista plástica Louise Abbéma, con quien tuvo un romance significativo y una profunda amistad que perduró hasta la muerte de la actriz. Abbéma fue retratista oficial de Bernhardt y ambas plasmaron su vínculo en diversas obras artísticas.

“La Divine”, trabajó en numerosas obras como La dama de las camelias (Alejandro Dumas, hijo), Las mujeres sabias (Molière), Ruy Blas (Victor Hugo), Fédora y La Tosca (Victorien Sardou), L'Aiglon (Edmond Rostand), Jeanne D'Arc (Jules Barbier), textos de Jean Racine, varias obras de Shakespeare,  también interpretó papeles masculinos y actuó en diez películas aproximadamente. Si bien la presente biopic  no explora en profundidad su carrera se da cuenta de que Bernhardt era una artista integral, completa, obsesiva, que pensaba en todos los elementos de la puesta en escena desde el vestuario, la escenografía, hasta los posters promocionales.

Hay dos aspectos interesantes que el filme expone, en primer lugar, los orígenes prostibularios de la actriz, profesión a la que debió recurrir antes de alcanzar el éxito actoral. La madre de Sarah era cortesana e intentó inducirla en esa vida, todo esto no es mostrado en el relato, pero se da a entender por una breve escena, en la que ella relata una violación de un hombre mayor, presentado por su madre. En segundo lugar, el compromiso social que Sarah poseía, aspecto de la artista que es retratado en el filme por su preocupación por el antisemitismo, en el contexto que se desarrollaba el caso Dreyfus, recordemos que la actriz era de origen judío.

En conclusión, a pesar de la excelente ambientación de época y caracterización de los personajes, La divina Sarah Bernhardt otorga un retrato parcial y por momentos poco dinámico de una de las mujeres más famosas y aclamadas a finales del siglo XIX y principios del XX.La narración oscila principalmente entre su romance tormentoso con Lucien y los días alrededor de la amputación de su pierna derecha en 1914 por problemas de salud.

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