Nueva temporada en el Teatro Armenia
Victoria Almeida y una travesía teatral detrás de “La fragilidad de las casas”
Un collage teatral, en clave de comedia, donde lo audiovisual, lo musical y lo circense conviven bajo un mismo techo. Esta es la premisa de La fragilidad de las casas, la obra escrita y dirigida por Victoria Almeida, con las actuaciones de Guadalupe Docampo, Facundo Mejías, Julián Rodriguez Rona y Agustina Castro.
En el transcurso del relato, se narran, en primera persona, desde la perspectiva de Casandra, fragmentos de sus experiencias vividas en cada mudanza. En el marco de la segunda temporada del espectáculo, que se presenta los sábados a las 21 en el Teatro Armenia (Armenia 1.366, CABA), la dramaturga y directora dialogó con EscribiendoCine.
Te desempeñas en diferentes roles dentro del mundo artístico. Si nos centramos en la dramaturgia y la dirección, que son las áreas que afrontas en esta puesta escénica, ¿en qué se conectan con tu Victoria actriz? Y, a la vez, ¿qué espacios exclusivos poseen en comparación con la actuación?
En primer lugar, creo que mi dramaturgia y mi dirección tiene mucho de mi trabajo actoral. De hecho, es de donde yo parto porque es mi fuente, vengo de ahí. Trabajo como actriz desde hace más de 20 años. Cuando me animé a entrarle a la dramaturgia y a la dirección, creo que empecé a hacerlo con mi ojo de actriz. Escribo cosas que a mí me gustaría actuar, situaciones que veo que tienen potencia actoral, desde donde yo comprendo la actuación. Y de la misma forma dirijo. Quizás, es algo muy parecido a lo que hago conmigo misma cuando actúo, pero ahora desde abajo del escenario. Dónde haría foco, dónde me pararía, dónde me parece que a la escena le conviene poner el acento, sugiriéndole al elenco y también escuchando qué les pasa a ellxs con eso. El trabajo escénico es grupal, nunca es individual.
Por otro lado, a diferencia de estar arriba del escenario, lo lindo y penoso a la vez, pero en definitiva lindo, es que no tenés ningún control de lo que pueda llegar a pasar en escena. Como actriz, estás haciendo una función, de golpe, tenés la percepción de que está un poco caído al ritmo, y podés ajustar unas tuercas e ir manipulando algunas cuerdas para dar la potencia necesaria. Mientras que como directora y como dramaturga no hay algo que pueda modificar una vez que empezó la función. Afortunadamente, aparecen los actores y las actrices y todo toma un vuelo y una riqueza que es muy superador.
Si bien cada función es única e irrepetible… ¿Cuáles fueron las principales motivaciones que encontraste para emprender esta segunda temporada?
Las motivaciones que encuentro para largar esta segunda temporada, y que encuentra todo el equipo creativo de La fragilidad de las casas, tiene más que ver con que es una pieza que tiene mucha más vida por delante, sobre todo por lo que pasó con el público el año pasado, tuvo una recepción realmente maravillosa, un “boca en boca” lindo. Había un montón de gente que, para mi sorpresa, se identificaba muchísimo con varias aristas que toca el material, eso fue maravilloso.
Creo que también la obra dialoga muy bien con la época. Habla de quién fue cada uno en cada una de las instancias que vivió, quién fue uno en cada casa en la que vivió en su vida, cómo sacarse lo aprendido y los mandatos de encima, y encontrar una forma de vincularse con otros que sea propia, sin desaparecer en el camino, además de lo femenino y los micromachismos.
Si pensamos en Cassandra, la protagonista de esta ficción teatral. A modo de juego y reflexión, ¿Cuánto hay de vos en ella? ¿Y cuánto hay de ella en vos?
Hay muchísimo de mí en Cassandra, y hay muchísimo de seres queridos, de personas que conozco, de vínculos que observo en esta época, de complicaciones a la hora de vincularse.
La dramaturgia partió de un texto bastante autobiográfico. En la medida que fue tomando vida propia y se fue convirtiendo en una obra, solté lo autobiográfico y fui escuchando qué necesitaba la puesta. Si bien ya no ha quedado tanto de mi vida personal, soy yo, estoy ahí, en lo que me importa, en lo que me pasa, en lo que esta obra tenía para decir.