El 27 de marzo en una única función
John Malkovich en Argentina: Bolaño, música en vivo y una pregunta incómoda en el Teatro Ópera
El próximo 27 de marzo, John Malkovich subirá al escenario del Teatro Ópera para presentar El infame Ramírez Hoffman. No se trata de una obra tradicional ni de una lectura dramatizada. Es un dispositivo escénico que articula literatura, música en vivo y narración en primera persona.
La función será única en Buenos Aires y forma parte de una gira internacional que ya pasó por distintas ciudades de Estados Unidos y Europa. Las entradas estarán disponibles en preventa exclusiva para clientes Santander el 18 de febrero, mientras que la venta general comenzará el 19 de febrero a través de Ticketek.
La llegada de Malkovich no es un evento menor en la cartelera local. Su nombre arrastra una trayectoria consolidada en cine y teatro, pero aquí el centro no está en la celebridad sino en el texto elegido y en el cruce que propone.
La obra se basa en textos de Roberto Bolaño, autor cuya escritura quedó atravesada por el golpe de Estado chileno de 1973, la represión y el exilio. En El infame Ramírez Hoffman, la figura central es un aviador-poeta que escribe versos en el cielo mientras participa del aparato represivo de la dictadura.
La pieza no reconstruye un hecho puntual sino que trabaja sobre una figura simbólica: el artista que intenta justificar su obra por encima de cualquier ética. Esa es la pregunta que recorre el espectáculo: ¿puede el arte desligarse del contexto político en el que se produce?
En ese punto reside su potencia, pero también su riesgo. Llevar la densidad literaria de Bolaño a un formato híbrido implica condensar una escritura cargada de capas históricas en 90 minutos de escena. La operación exige precisión: si el relato se vuelve declamatorio, pierde filo; si la puesta se inclina hacia el espectáculo musical, el texto corre el riesgo de diluirse.
Malkovich estará acompañado por la pianista Anastasya Terenkova, el violinista Andrej Bielow y el bandoneonista Fabrizio Colombo. El repertorio incluye obras de Astor Piazzolla, Antonio Vivaldi, Erik Satie y Alberto Iglesias.
La música no funciona como fondo decorativo. Interviene en el ritmo y en la construcción de la atmósfera. El bandoneón introduce una resonancia local que dialoga con la memoria política latinoamericana, mientras que el cruce con repertorio europeo amplía el marco cultural de la propuesta.
El equilibrio entre palabra y sonido será decisivo. La tensión entre ambos lenguajes puede generar una experiencia que interpela o un ejercicio de estilo apoyado en la figura del intérprete. En ese filo se mueve la obra.
Con más de 70 películas, Malkovich dejó su marca en títulos como Relaciones peligrosas, En la línea de fuego y Being John Malkovich, y trabajó con realizadores como Steven Spielberg, Clint Eastwood y Spike Jonze, entre otros.
En Argentina su nombre también estuvo vinculado a la memoria democrática cuando presentó un espectáculo basado en el prólogo de Ernesto Sábato para el informe Nunca Más. Ese antecedente dialoga con la elección de Bolaño: no es una apuesta neutra, sino una intervención que vuelve sobre la relación entre cultura y violencia estatal.
La visita de John Malkovich a Buenos Aires condensa varias capas: la presencia de una figura internacional, la literatura de Roberto Bolaño y un montaje que combina narración y música en vivo.
Más allá del atractivo del nombre propio, el interés está en el núcleo del texto y en la pregunta que lo sostiene. En un contexto donde la memoria política sigue siendo terreno de disputa, El infame Ramírez Hoffman propone volver a discutir el lugar del arte frente al poder.
El 27 de marzo, en el Teatro Ópera, la escena no solo ofrecerá un espectáculo. Pondrá en juego una discusión que excede el escenario.