Espacio Callejón
Crítica de "Souvenir de Mar": Alan Madanes y la profunda exploración del amor, el deseo y la nostalgia
En Souvenir de Mar, Rocío Agrasar presenta un relato cargado de melancolía y poesía, donde los matices del amor resuenan en cada rincón de la habitación de Francis (Alan Madanes), un joven que transita entre recuerdos y emociones profundas.
Francis, un pibe de barrio, revive con dolor y nostalgia los vestigios de un amor que lo marcó para siempre. Mar, un chico punk de espíritu indomable, irrumpió en su vida como una ola incontrolable, arrastrándolo hacia aguas desconocidas de deseo y pérdida. En su cuarto, transformado en un santuario personal, Francis reconstruye cada instante compartido con Mar, resignificándolos en un ritual cargado de simbolismo y añoranza.
La obra despliega una catarata de pensamientos y emociones, entrelazando la intimidad de los recuerdos de Francis con la crudeza de su duelo. Su relato se convierte en una confesión sincera y desgarradora, donde la pérdida se expone sin filtros, pero también se revela la intensidad y la belleza de un vínculo que, aunque breve, resultó transformador.
La dirección de Gustavo Pardi traduce este universo emocional en un viaje escénico de gran intimidad. Alan Madanes encarna a Francis con una naturalidad arrolladora, equilibrando la vulnerabilidad del personaje con una interpretación física y emocional que cautiva al espectador, sumergiéndolo en su mundo.
La narrativa, que se mueve con fluidez entre lo lírico y lo contemporáneo, conecta al público con un amor pasado que se convierte en un souvenir emocional. El diseño escénico amplifica esta conexión: la iluminación, cuidadosamente orquestada, genera atmósferas envolventes y sombras que reflejan las transiciones internas del protagonista. A esto se suma un diseño sonoro preciso que da profundidad a los recuerdos y guía las emociones del espectador.
Souvenir de Mar no es simplemente otra historia de amor; es un retrato honesto y visceral de las huellas que deja un encuentro transformador. Con un lenguaje que alterna entre lo cotidiano y lo poético, la obra logra capturar la esencia universal de la pérdida y el deseo.