Hernán Panessi
23/03/2010 14:30

Film sin mucho anclaje en la cultura popular moderna (como así lo fuera la graciosa saga de Shrek), Cómo entrenar a tu dragón (How to train your dragon, 2010) es el nuevo caballito de batalla del estudio DreamWorks en un presente colmado de mega producciones animadas.

Cómo entrenar a tu dragón

(2010)

El desarrollo de la historia es un tanto predecible: Un joven adolescente llamado Hiccup vive en una violenta realidad de voluminosos vikingos que matan dragones para demostrar valentía. Su estilo de vida, sus creencias y opiniones no concuerdan con los de su nativa Isla de Berk. Entonces, el jefe del lugar –para colmo padre del muchachito- reniega de sus condiciones de vikingo. Pese a ello, cuando a Hiccup le toca entrenar, quiere demostrar a toda costa que puede ser un gran guerrero. Poco a poco éste irá cambiando su sentir dándose cuenta que matar dragones no es lo suyo, hasta finalmente conocer a un dragón herido que le replanteará por completo su ‘perspectiva guerrera’. La típica historia del ‘buenazo’ insertado en un contexto adverso y que, gracias a su condición de hidalguía, le cambia la vida a todos.

Cuando en el mundo adulto oímos “DreamWorks”, muchos paramos la oreja. Es que, con productos cinematográficos como Kung Fu Panda (2008) o la citada Shrek, es casi per se la existencia de guiños made for adults. Sin embargo, a diferencia de esos ‘tanques’, esta obra es exclusivamente para niños (aunque, claro, los grandes –si se prestan- también la pasarán bien). Un evidente aspecto que, probablemente, el espectador entrenado notará sin mucho esfuerzo. Una decisión atrevida de la productora norteamericana teniendo en cuenta la respuesta de los mayores ante las películas-para-nenes-que-gustan-también-a-sus-papás.

Utilizando al máximo los recursos en 3D, la película no defrauda en todos sus aspectos técnicos: especial atención a los vuelos donde los dragones se elevan por sobre el mar. De tal forma, este largometraje de civilizaciones primitivas se pone en la lista de aquellas atrevidas animated films post-Avatar que arremeterán en la taquilla posmoderna. Si bien está dirigida a la platea más joven -muy joven-, Cómo entrenar a tu dragón posee la dosis justa de frescos efectos visuales que logran un buen producto de entretenimiento.

6.0

Comentarios