El 3 de abril de 2002, Marita Verón, una joven tucumana de 23 años, sale de su casa y no vuelve nunca más. A partir de su desaparición, su madre, Susana Trimarco, comenzó una búsqueda inquebrantable donde liberó a más de doscientas víctimas de la trata de personas. Norberto Ludin y Pablo Milstein decidieron seguir a esta mujer durante un año y documentaron su historia. “Susana es amenazada durante todo el tiempo para que no hable más”, aseguran.