Los hechos reales que inspiraron Votos de amor (The vow, 2012) tienen claramente una fuerte dosis de melodrama. ¿Qué tópico más novelero que hacer que uno de los protagonistas pierda la memoria? Este film se aferra de los datos no ficticios para construir una ficción melodramática ciento por ciento, aprovechando la impronta de la historia verídica. La combinación perfecta de romance y sufrimiento le otorga a este film un encanto particular.